La vigésima edición del Fuerteventura en Música (FEM) congregó a 18.000 personas durante el fin de semana en la Playa de La Concha. Antonio Carmona encabezó la segunda jornada ante 11.000 asistentes.
La Playa de La Concha, en el municipio de La Oliva, se convirtió este fin de semana en el epicentro musical de Canarias con la celebración de la vigésima edición del Fuerteventura en Música (FEM). El festival, que cumple dos décadas de vida, reunió a 18.000 personas a lo largo de dos jornadas, de las que 11.000 correspondieron a la sesión del sábado, encabezada por el granadino Antonio Carmona.
Una noche de emociones y ritmos globales
El excomponente de Ketama ofreció un recorrido por los temas más emblemáticos de su carrera, desde los clásicos flamencos hasta sus trabajos en solitario. El público, que llenó la arena de la playa, coreó canciones como "No estamos lokos" o "Volando voy" en un ambiente que combinó la brisa marina con la energía del directo.
Antes de Carmona, la tarde había comenzado con el proyecto local Arife, que reivindicó las raíces musicales del Archipiélago y su unión con el continente africano. El espectáculo, cargado de instrumentos originales e invitados sorpresa, puso el listón muy alto para lo que vendría después.
Le siguieron Queralt Lahoz, con su fuerza escénica, y la energía festiva de Kumbia Boruka, que hicieron bailar a los asistentes con su fusión de ritmos latinos. El cierre de la noche corrió a cargo de Pongo, que convirtió la playa en una auténtica fiesta de afro-fusión, mientras Woodhands amenizaba los cambios de escenario.
El FEM de Día: el Muellito de El Cotillo también fue fiesta
La música no se limitó al escenario principal. El FEM de Día, organizado junto a Cotillo Joven, llenó El Cotillo de actividades y conciertos desde primera hora. El Muellito acogió a artistas como Papaya Subtropical, Naby Zana Band o Hey Chabón, que animaron la jornada diurna.
Uno de los momentos más esperados fue la actuación de Chocolate Sexy, la banda majorera que puso el broche final a la programación diurna. Cientos de personas corearon sus canciones en un ambiente festivo que ya es seña de identidad del festival.
El FEM de Día incluyó también talleres para todos los públicos, convirtiendo El Cotillo en un hervidero de actividad durante toda la jornada del sábado.
Dos décadas de un festival único y gratuito
El Fuerteventura en Música nació hace veinte años con la vocación de ser un festival gratuito, abierto e inclusivo. Y lo ha cumplido. En esta edición, la organización volvió a demostrar por qué es uno de los certámenes más singulares de Canarias: combina una programación de primer nivel con una firme apuesta por la multiculturalidad, el talento canario, la sostenibilidad y el respeto por el entorno natural.
Para los vecinos de La Oliva y del resto de la isla, el FEM es mucho más que un concierto: es un punto de encuentro entre generaciones y culturas. Y, para los turistas que estos días llenan las playas majoreras, una oportunidad de disfrutar de música en vivo sin pagar un euro. Eso sí, quien no madrugó para coger sitio en la arena se quedó con las ganas de ver de cerca a Carmona. La próxima edición, ya se sabe, habrá que ir con la toalla y la sombrilla desde bien temprano.

