Un estudio de la Universidad de La Laguna revela que la lapa majorera (Patella candei) ha desaparecido prácticamente de toda la costa de Fuerteventura y el islote de Lobos. Solo una población relicta sobrevive al sur, en la península de Jandía, donde el fuerte oleaje dificulta el marisqueo ilegal.
La lapa majorera (Patella candei), endémica de Fuerteventura y las islas Salvajes, está en peligro crítico de extinción. Un estudio liderado por la Universidad de La Laguna (ULL) publicado en la revista Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems confirma que la especie ha desaparecido de casi todo el litoral majorero y del islote de Lobos. Solo se mantiene una única población en la península de Jandía, al sur de la isla.
Un plan de recuperación que no ha funcionado
La lapa majorera está protegida desde 2015, año en que el Gobierno de Canarias prohibió su marisqueo y delimitó zonas de conservación. Sin embargo, los investigadores constatan que su estado no ha mejorado. Al comparar datos históricos con los actuales, la situación es incluso peor.
El estudio, enmarcado en la tesis doctoral de Marina Aliende Hernández, dirigida por los doctores José Carlos Hernández y Beatriz Alfonso, evidencia que la principal amenaza sigue siendo la presión marisquera. La lapa vive en la zona de mareas y queda expuesta al aire durante la bajamar, lo que la hace muy vulnerable a la recolección ilegal.
Los investigadores piden poner en marcha nuevas estrategias de conservación para evitar la extinción total de la especie.
El hecho de que la única población superviviente se localice en Jandía, una zona con fuerte oleaje durante todo el año, refuerza la hipótesis de que el marisqueo ilegal es el factor clave. Allí, el acceso a la costa es complicado, lo que dificulta la actividad furtiva.
Para los vecinos de Fuerteventura, esta noticia supone un varapalo. La lapa majorera es un símbolo de la biodiversidad canaria y su desaparición afectaría al ecosistema marino de la isla. Además, el marisqueo ilegal también está afectando a otras especies de lapas más comerciales, como las negras y blancas, que cada vez son más pequeñas debido a la sobreexplotación.
El cambio climático, un agravante
Detrás de esta tendencia no solo está la sobrepesca. El cambio climático también juega un papel determinante. El aumento de la temperatura del mar y los cambios en las corrientes están alterando las condiciones de vida de la lapa majorera, según el estudio publicado en Global Ecology and Conservation (GECCO).
Los científicos alertan de que, si no se toman medidas urgentes, la especie podría desaparecer por completo en las próximas décadas. El equipo de la ULL recomienda reforzar la vigilancia en las costas de Jandía, establecer vedas más estrictas y lanzar campañas de concienciación entre la población local y los turistas.
Para el lector canario, el mensaje es claro: el marisqueo ilegal no solo pone en riesgo una especie única, sino que también empobrece el patrimonio natural de las islas. La lapa majorera es un tesoro de Fuerteventura que, sin una acción decidida, podría perderse para siempre.
¿Por qué está en peligro la lapa majorera?
Por el marisqueo ilegal, su principal amenaza, y el cambio climático, que altera su hábitat. A pesar de estar protegida desde 2015, la especie no se ha recuperado.
¿Dónde queda la única población de lapa majorera?
En la península de Jandía, al sur de Fuerteventura, donde el fuerte oleaje dificulta el acceso de los mariscadores furtivos.
¿Qué se puede hacer para salvar la lapa majorera?
Los investigadores piden reforzar la vigilancia en Jandía, establecer vedas más estrictas y realizar campañas de concienciación para frenar el marisqueo ilegal.

