El Cabildo de Gran Canaria reivindica el Plan Estratégico del Sector Primario como eje para frenar el abandono del campo y garantizar el relevo generacional, en el marco del Día Mundial del Desarrollo Rural.
La Consejería de Sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo de Gran Canaria ha puesto sobre la mesa los avances del Plan Estratégico del Sector Primario, una hoja de ruta que busca devolver al campo su protagonismo productivo y social. En el Día Mundial del Desarrollo Rural, la institución insular destaca que la agricultura, la ganadería y la pesca no son cosa del pasado, sino pilares para una isla más resiliente.
Según fuentes del Cabildo, el plan ha logrado modernizar explotaciones, impulsar la innovación y reforzar el asesoramiento técnico a agricultores, ganaderos y pescadores. El objetivo es claro: producir alimentos, generar empleo y proteger el territorio frente a la erosión y los incendios.
El agua, el gran desafío para el campo grancanario
Uno de los retos más acuciantes es la escasez hídrica. La ampliación de redes de riego y el uso de aguas regeneradas permiten recuperar tierras abandonadas y ofrecer seguridad a quienes quieren incorporarse al sector. Sin agua para el riego, no hay agricultura posible, advierten desde la Consejería.
El cambio climático agrava la situación, pero las inversiones en infraestructuras hídricas están dando sus frutos. Cada bancal recuperado evita la erosión y reduce el riesgo de incendios, mientras que la ganadería extensiva conserva ecosistemas únicos.
El POSEI, una herramienta clave para la soberanía alimentaria
El Cabildo defiende que el Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (POSEI) es esencial para compensar las desventajas estructurales de Canarias. No es un privilegio, sino un reconocimiento de la Unión Europea a las regiones ultraperiféricas, explican.
La insularidad, la distancia, la limitación del suelo agrícola y los altos costes de transporte generan desigualdades que solo se corrigen con políticas específicas. Diluir el POSEI en mecanismos generales de financiación debilitaría la capacidad productiva de las islas.
La soberanía alimentaria no es un concepto ideológico; es una necesidad estratégica. Un territorio incapaz de producir una parte significativa de los alimentos que consume se vuelve más vulnerable frente a las crisis económicas, energéticas o geopolíticas.
Canarias depende en gran medida del exterior para abastecerse. Según los datos del Cabildo, fortalecer el sector primario reduce esa dependencia y protege a la población ante eventuales crisis.
Un paisaje que también es patrimonio
Más allá de los números, el desarrollo rural mantiene vivo un paisaje que forma parte de la identidad de Gran Canaria. Cada viñedo, cada explotación ganadera y cada barco pesquero son testimonios de generaciones que hicieron posible la vida en la isla.
Para los vecinos de municipios como La Aldea de San Nicolás, Tejeda o Valsequillo, el campo no es solo un medio de vida, sino un legado cultural. Un joven que decide quedarse en su pueblo a cultivar la tierra está eligiendo también preservar ese patrimonio.
El Cabildo insiste en que el relevo generacional es una prioridad. Las ayudas y la formación buscan que los jóvenes vean en la agricultura y la ganadería una opción viable y atractiva, lejos de la imagen de un sector en declive.
De cara al futuro, la institución trabaja en nuevas líneas de apoyo para la comercialización de productos locales y la digitalización del sector. El objetivo es que el desarrollo rural no sea una esperanza, sino una realidad consolidada.
¿Qué es el POSEI y por qué es importante para Canarias?
El POSEI es un programa de ayudas de la UE que compensa los sobrecostes de la insularidad y la lejanía, permitiendo mantener la producción agrícola, ganadera y pesquera en las islas.
¿Cómo afecta la escasez de agua al campo de Gran Canaria?
La falta de agua limita el riego y la viabilidad de los cultivos. El Cabildo invierte en redes de riego y aguas regeneradas para recuperar tierras y garantizar la producción.
¿Qué beneficios tiene el desarrollo rural para los vecinos de Gran Canaria?
Genera empleo local, fija población en los pueblos, protege el paisaje y reduce la dependencia alimentaria del exterior, mejorando la resiliencia de la isla.

