Una treintena de niños y niñas saharauis han llegado a Gran Canaria para pasar el verano con familias de acogida. El Cabildo los recibió esta semana en un acto institucional.
El patio del Cabildo de Gran Canaria se llenó esta semana de sonrisas infantiles con la recepción oficial a los participantes del programa Vacaciones en Paz. Una treintena de niños y niñas procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia) pasarán el verano en la isla acogidos por familias locales.
La institución insular, que organiza el programa desde hace décadas, quiso agradecer públicamente la labor de las familias de acogida y obsequió a los pequeños con un detalle. El acto contó con representantes del PP y del PSOE, muestra del respaldo transversal a la iniciativa.
Un verano lejos del conflicto
El programa Vacaciones en Paz permite a estos niños y niñas escapar de las duras condiciones de los campamentos, donde las temperaturas superan los 50 grados en verano, y del conflicto latente entre el Frente Polisario y Marruecos. Durante su estancia, los menores se someten a revisiones médicas y disfrutan de actividades de ocio.
La iniciativa arrancó en 1979, al amparo de la colaboración entre el PCE y el Frente Polisario, coincidiendo con las primeras elecciones locales democráticas. Desde entonces, miles de niños saharauis han pasado por las Islas Canarias, creando lazos que perduran más allá del verano.
Una deuda histórica con el Sáhara
El Cabildo de Gran Canaria mantiene su apoyo al pueblo saharaui, pese al giro de la política exterior española. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio un volantazo en 2022 al respaldar la propuesta de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, lo que enfrió las relaciones con el Frente Polisario. Desde entonces, la guerra se ha reanudado y la tensión sigue muy cerca de Canarias.
Para las familias canarias, acoger a estos niños es un acto de solidaridad que recuerda la responsabilidad pendiente con la última colonia en África. El Sáhara Occidental sigue sin completar su proceso de descolonización, y la comunidad internacional no ha logrado avances significativos. Mientras tanto, los campamentos de Tinduf albergan a más de 100.000 refugiados.
El programa no solo ofrece un respiro veraniego, sino que también fortalece los vínculos entre Canarias y el pueblo saharaui. Muchas familias mantienen el contacto durante todo el año y algunas incluso viajan a los campamentos para visitar a los niños.
El Cabildo espera repetir la experiencia el próximo verano, independientemente de quién gobierne. La acogida a los niños saharauis se ha convertido en una tradición arraigada en la isla, que trasciende las diferencias políticas.
¿Cómo puedo acoger a un niño saharaui el próximo verano?
Debes ponerte en contacto con la asociación de amigos del pueblo saharaui en tu isla o con el Cabildo de Gran Canaria, que coordina el programa Vacaciones en Paz.
¿Cuánto tiempo duran las vacaciones en paz?
Los niños saharauis suelen permanecer en Canarias durante los meses de julio y agosto, aproximadamente ocho semanas.
¿Qué gastos cubren las familias de acogida?
Las familias se encargan de la manutención y el cuidado del menor, mientras que el Cabildo y las asociaciones gestionan los gastos médicos y de viaje.

