El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha activado desde este lunes la alerta por temperaturas máximas, que se suma a la ya vigente por riesgo de incendios forestales en zonas altas. Se esperan hasta 34 grados en la vertiente norte y el episodio se prolongará al menos hasta el viernes.
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha puesto en marcha este lunes el protocolo de alerta por calor extremo, coincidiendo con la llegada de una masa de aire cálido y seco procedente del continente africano. La medida, que entró en vigor a las 13.00 horas, se suma a la alerta por incendios forestales que ya estaba activa desde el pasado domingo en las zonas situadas por encima de los 400 metros de altitud. El Plan de Emergencias Municipal (PEMULPA) permanecerá operativo para coordinar cualquier incidencia que pueda derivarse de ambas situaciones.
Calor intenso hasta el viernes
Según las previsiones facilitadas por el consistorio, la vertiente norte de la isla podría alcanzar los 34 grados de temperatura máxima durante los próximos días. El episodio de altas temperaturas se prolongará, al menos, hasta el viernes, cuando se espera un descenso progresivo de los termómetros, aunque esta previsión está pendiente de confirmación. La masa de aire africano podría venir acompañada de calima, lo que agravaría la sensación de bochorno y reduciría la calidad del aire.
Recomendaciones para los vecinos
El Ayuntamiento ha difundido una serie de consejos para minimizar los riesgos del calor. Entre ellos, destacan permanecer en lugares frescos y a la sombra, mantener las viviendas cerradas durante el día y ventilarlas por la noche, usar ropa ligera, protegerse del sol y beber agua de forma constante. También se desaconsejan las bebidas alcohólicas o muy calientes y la práctica de ejercicio físico en las horas centrales del día. Una advertencia que nunca sobra: no dejar a niños ni a personas mayores dentro de vehículos estacionados. Además, se pide prestar especial atención a los vecinos mayores o enfermos que vivan solos.
Incendios forestales: máxima precaución
En cuanto al riesgo de incendios, el Ayuntamiento recuerda que está prohibido encender fuego fuera de las zonas recreativas autorizadas y que las quemas agrícolas deben comunicarse previamente al Cabildo de Gran Canaria. También se insiste en no arrojar colillas, cerillas ni residuos combustibles en el monte, y en no acampar fuera de las áreas habilitadas. Ante cualquier indicio de fuego, hay que llamar al 112 de inmediato. Si las llamas avanzan rápido, lo mejor es alejarse por los laterales, en dirección contraria al viento, evitando barrancos y zonas escarpadas. Y por supuesto, no atravesar carreteras o caminos afectados por el humo. Los vecinos de las zonas altas, como los barrios de San Lorenzo, Tafira o La calzada, deben estar especialmente atentos, ya que son las áreas con mayor riesgo declarado.
Un verano que aprieta
Canarias no es ajena a los episodios de calor extremo, pero la combinación de altas temperaturas, calima y sequedad del ambiente eleva el peligro de incendios a niveles preocupantes. En lo que va de año, la isla ha registrado varios conatos que, por suerte, no han pasado a mayores, pero la situación invita a no bajar la guardia. El Ayuntamiento recuerda que la prevención es la mejor herramienta y que, en caso de emergencia, lo fundamental es seguir las indicaciones de los servicios de emergencia. El episodio se mantendrá bajo vigilancia hasta el viernes, cuando se espera que las temperaturas vuelvan a valores más normales para la época.
¿Hasta cuándo durará la alerta por calor en Las Palmas de Gran Canaria?
La alerta estará activa al menos hasta el viernes, cuando se espera un descenso progresivo de las temperaturas.
¿Qué zonas de Gran Canaria tienen mayor riesgo de incendio?
Las zonas situadas por encima de los 400 metros de altitud, como los barrios altos de la capital, tienen activada la alerta por riesgo de incendios forestales.
¿Qué hacer si veo un incendio forestal en Gran Canaria?
Debe llamar inmediatamente al 112 y alejarse por los laterales del fuego, en dirección contraria al viento, sin atravesar carreteras afectadas por el humo.

