El diputado del PP Carlos Ester ha preguntado a la consejera de Cultura del Gobierno de Canarias por qué el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no ha solicitado ayuda para restaurar los murales de Jesús Arencibia en la ermita de Santa Catalina, que presentan humedades y hongos.
El estado de los murales de Jesús Arencibia en la ermita de Santa Catalina, ubicada en el Pueblo Canario de Las Palmas de Gran Canaria, ha llegado al Parlamento de Canarias. El diputado del PP Carlos Ester preguntó este martes a la consejera de Cultura, Migdalia Machín, si el Consistorio capitalino había solicitado colaboración para frenar el deterioro de estas pinturas históricas.
Ester denunció que durante años se ha advertido de la existencia de humedades, aparición de hongos y un deterioro progresivo en las obras, una situación que, a su juicio, requería una intervención decidida. “Me resulta alarmante y difícil de comprender una actitud del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria de esa manera”, afirmó el diputado.
La consejera ofrece colaboración técnica
En su respuesta, Migdalia Machín aseguró que la única petición que le constaba era la realizada por el Cabildo de Gran Canaria. La consejera mostró su voluntad de colaborar cuando dispongan de los informes técnicos necesarios para preservar el patrimonio para las futuras generaciones.
Machín evitó señalar directamente al Ayuntamiento, pero dejó claro que el Gobierno canario está abierto a ayudar si el Consistorio lo solicita formalmente. “Estamos dispuestos a colaborar cuando tengamos los informes”, reiteró.
El Cabildo rechaza cualquier corresponsabilidad
El Cabildo de Gran Canaria, por su parte, ha recordado que el Ayuntamiento es el único responsable legal de la conservación de estos murales. La institución insular subraya que ha ejercido su potestad inspectora y ha elaborado diversos informes ante el incumplimiento municipal de velar por el patrimonio de su titularidad, tal como exige la Ley.
Además, el Cabildo rechaza “cualquier corresponsabilidad en un proceso por el que el Ayuntamiento, como titular, está sometido a un procedimiento por infracción grave por parte del Gobierno canario”. Es decir, el Consistorio no solo no ha pedido ayuda, sino que está siendo investigado por no cuidar sus bienes culturales.
Para los vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, esta situación supone una pérdida progresiva de un elemento clave del patrimonio local. Los murales de Jesús Arencibia, realizados en la década de 1950, son una de las obras más emblemáticas del Pueblo Canario, un conjunto arquitectónico que atrae a turistas y residentes. Si no se actúa pronto, el deterioro podría ser irreversible.
El PP ha vinculado este caso con otras iniciativas relacionadas con el patrimonio de la ciudad, como la Batería de San Juan, también en estado de abandono. Ester instó al Ayuntamiento a tomar medidas urgentes y a buscar financiación autonómica antes de que sea demasiado tarde.
De momento, la pelota está en el tejado del Consistorio capitalino, que deberá decidir si solicita los informes técnicos y la ayuda del Gobierno canario. Mientras tanto, los murales siguen expuestos a la humedad y los hongos, esperando una intervención que parece no llegar nunca.
¿Dónde están los murales de Jesús Arencibia?
Se encuentran en la ermita de Santa Catalina, dentro del Pueblo Canario, en Las Palmas de Gran Canaria.
¿Qué le pasa a los murales?
Presentan humedades, hongos y un deterioro progresivo debido a la falta de mantenimiento y a la ausencia de intervención del Ayuntamiento.
¿Quién es el responsable de su conservación?
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria es el único responsable legal, según el Cabildo y la Ley de Patrimonio.

