El Consorcio Insular del Agua ha recuperado la gestión del ciclo integral del agua en Lanzarote, rompiendo el contrato con Canal de Isabel II tras trece años. La decisión, apoyada por CC y PP, se produce en pleno verano y genera un conflicto judicial.
El agua de Lanzarote ya no depende de Madrid. El Consorcio Insular del Agua, formado por el Cabildo y los siete ayuntamientos de la isla, ha ejecutado una maniobra relámpago para recuperar el control del ciclo integral del agua, que desde 2012 gestionaba la empresa pública madrileña Canal de Isabel II a través de su filial Canal Gestión Lanzarote. La operación, consumada en menos de veinticuatro horas, deja en el aire el suministro justo cuando el verano dispara el consumo turístico y la demanda de infraestructuras como La Mareta, la residencia oficial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Una ruptura exprés con trece años de historia
La decisión del Consorcio, tomada por unanimidad de todas las administraciones insulares —con el Cabildo gobernado por Coalición Canaria y el PP—, ha precipitado la rescisión del contrato que vinculaba a la isla con Canal de Isabel II desde 2012. Aquel año, la empresa madrileña llegó para rescatar a un operador público anterior en concurso de acreedores. Trece años después, el pacto entre nacionalistas y populares ha revertido el modelo.
La filial canaria de Canal de Isabel II, Canal Gestión Lanzarote, ha respondido con una ofensiva legal. Sus servicios jurídicos denuncian una vulneración flagrante de la seguridad jurídica y aseguran que la celeridad del proceso ha impedido una transición ordenada. La compañía sostiene que la toma de posesión se ha realizado sin garantías, dejando en el aire la titularidad de activos esenciales, desde bases de datos hasta contratos laborales.
“La actuación insular es incomprensiblemente inmediata y desproporcionada”, advierten fuentes de la mercantil, que ya ha anunciado acciones legales por la vía administrativa y contencioso-administrativa, incluyendo la solicitud de medidas cautelares para suspender la recuperación del servicio.
El fantasma de La Mareta y el agua de Sánchez
El conflicto tiene un trasfondo político que trasciende lo técnico. La Mareta, la residencia veraniega de Pedro Sánchez en Lanzarote, consume agua que hasta ahora facturaba Canal Gestión. En años anteriores, los cortes de suministro en viviendas residenciales contrastaban con el abastecimiento garantizado a zonas turísticas e infraestructuras del Estado. Este verano, Sánchez no puede salir de España por la retirada del pasaporte de su esposa, Begoña Gómez, ordenada por un juez, lo que hace prever una mayor presencia en la isla.
El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero también tiene vivienda en Famara, una de las playas más peligrosas de Lanzarote. La coincidencia de ambos líderes socialistas en la isla durante un verano de tensión hídrica añade un ingrediente más a la disputa.
El Cabildo ha minimizado las quejas de la empresa madrileña. “Es necesario recuperar el control público de un recurso vital que no puede depender de los intereses de una concesionaria externa”, defienden fuentes insulares. Sin embargo, la realidad operativa es compleja: la toma de posesión ha dejado un vacío informativo sobre el estado real de los inventarios y la configuración técnica de los sistemas informáticos.
Un verano bajo tensión y con refuerzo de seguridad
Mientras el agua se convierte en el epicentro de la disputa, la Delegación del Gobierno ha presentado este martes a 22 nuevos agentes de la Guardia Civil que se han incorporado para reforzar la seguridad en la isla. La coincidencia de ambos hechos no es casual: el verano lanzaroteño se prevé caliente, tanto por el clima como por el pulso político.
Para el vecino de Lanzarote, la recuperación del servicio público supone una esperanza de que los cortes de agua en viviendas —que en años anteriores han generado un profundo malestar— dejen de ser moneda corriente. Pero también incertidumbre: la empresa saliente se ha desvinculado de cualquier incidencia que pueda producirse a partir de ahora, y el conflicto judicial puede alargar la inestabilidad durante semanas.
El Consorcio Insular del Agua deberá ahora demostrar que está preparado para gestionar un recurso tan sensible como el agua en una isla con presión turística y demandas políticas de alto nivel. Mientras tanto, los tribunales decidirán si la ruptura fue legal o un atropello a la concesionaria.
¿Por qué Lanzarote ha recuperado la gestión del agua?
El Consorcio Insular del Agua, formado por el Cabildo y los ayuntamientos, ha decidido rescindir el contrato con Canal de Isabel II para recuperar el control público del servicio.
¿Qué pasará con el suministro de agua en Lanzarote este verano?
La empresa saliente se desvincula de incidencias, mientras el Cabildo asume la gestión. Se espera un periodo de incertidumbre hasta que los tribunales se pronuncien.
¿Cómo afecta La Mareta a la crisis del agua?
La residencia oficial de Pedro Sánchez consume agua que facturaba Canal Gestión, y su presencia en verano añade presión política al conflicto.

