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La Plataforma Hospital Insular denuncia el desmantelamiento de la geriatría en Lanzarote

La Plataforma Hospital Insular de Lanzarote denuncia que el traslado de Geriatría al 'Hospitalito' supondrá reducir espacio, eliminar servicios y perder la autonomía del centro.

Candela RiveroCandela Rivero··4 min de lectura

La Plataforma Hospital Insular de Lanzarote ha cargado contra el Gobierno de Canarias por su decisión de trasladar el servicio de Geriatría al edificio de enfermedades emergentes, lo que, según el colectivo, supondrá el desmantelamiento progresivo del único hospital geriátrico de la isla.

La Plataforma Hospital Insular de Lanzarote ha respondido con dureza a las declaraciones del portavoz del Gobierno de Canarias, Alfonso Cabello, quien reafirmó la decisión del Ejecutivo autonómico de trasladar el servicio de Geriatría al denominado "Hospitalito" o edificio de enfermedades emergentes, situado junto al Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, el principal centro hospitalario público de la isla.

Una reducción de espacio que eliminará servicios clave

Según la Plataforma Hospital Insular, el principal problema no es el cambio de ubicación en sí, sino las limitaciones del espacio al que se pretende trasladar el servicio. El colectivo denuncia que no se pondrá a disposición de Geriatría un edificio completo, sino únicamente una planta y parte de la planta baja del nuevo inmueble.

Esta reducción de espacio, advierte la plataforma, implicará la desaparición de numerosos servicios que actualmente forman parte del modelo asistencial del Hospital Insular. Entre ellos, las zonas de almacenamiento, el comedor, los salones destinados al desarrollo de actividades sociales y de ocio para los pacientes, así como diversos despachos utilizados para la atención individualizada por psicólogos, trabajadores sociales y otros profesionales especializados.

El colectivo añade que también desaparecerían consultas médicas específicas que hoy forman parte de la actividad cotidiana del centro. Para los usuarios y sus familias, esto supone un retroceso en la calidad de la atención que reciben las personas mayores en Lanzarote.

Un cambio de modelo que preocupa a la ciudadanía

Otro de los aspectos que más preocupa a la Plataforma Hospital Insular es el cambio en el modelo de gestión. Según denuncia, el servicio dejaría de funcionar como un hospital con organización y presupuesto propios para depender administrativamente de otras estructuras del Servicio Canario de la Salud.

En opinión del colectivo, esta situación podría favorecer conflictos de intereses con otros servicios hospitalarios, facilitar que camas destinadas a pacientes geriátricos sean ocupadas por enfermos de otras especialidades y provocar la dispersión de profesionales altamente cualificados en atención a las personas mayores. Como ejemplo de ese proceso, la plataforma recuerda que el puesto de dirección médica específico del Hospital Insular ya ha desaparecido del organigrama de la gerencia sanitaria de Lanzarote.

La organización ciudadana insiste además en que el Gobierno de Canarias sigue sin ofrecer garantías sobre el futuro del actual edificio del Hospital Insular. Aunque el Ejecutivo asegura que será reformado para otros usos sanitarios y sociosanitarios, la plataforma subraya que no existe un proyecto definido que permita conocer cuál será su destino definitivo, cuánto costará la actuación ni cuándo comenzarán las obras.

Una isla que envejece y necesita más recursos, no menos

Para el colectivo, esta incertidumbre resulta especialmente preocupante en una isla como Lanzarote, donde el progresivo envejecimiento de la población y el incremento de las enfermedades crónicas hacen necesario, a su juicio, reforzar los recursos especializados en Geriatría y no reducirlos. Por ello, advierte de que, si el proyecto sigue adelante en los términos anunciados, la isla pasará de disponer de dos hospitales a contar, en la práctica, con uno solo para atender las necesidades hospitalarias de sus ciudadanos.

La Plataforma Hospital Insular alerta, asimismo, de que algunas consecuencias ya empiezan a hacerse visibles. Según afirman, de forma cautelar se reducirá el número de profesionales en formación y de médicos residentes procedentes de otras comunidades autónomas españolas que realizan rotaciones en el servicio de Geriatría, lo que disminuirá la capacidad docente de esta unidad asistencial.

El colectivo muestra también su preocupación por el futuro de la cocina del Hospital Insular. Recuerda que la alimentación constituye una parte esencial del tratamiento de muchos pacientes geriátricos de larga estancia y teme que el desmantelamiento de estas instalaciones afecte a la calidad de la atención.

La decisión del Gobierno de Canarias llega pocos días después de la multitudinaria manifestación celebrada en Lanzarote, en la que alrededor de 7.000 personas salieron a las calles para reclamar la continuidad del actual modelo asistencial del Hospital Insular. Pese a esa movilización ciudadana, el Ejecutivo autonómico mantiene su postura.

Los vecinos de Lanzarote que necesiten información sobre el futuro de la atención geriátrica pueden seguir las próximas convocatorias de la Plataforma Hospital Insular, que prevé nuevas movilizaciones en las próximas semanas.

¿Cuándo se trasladará el servicio de Geriatría del Hospital Insular?

El Gobierno de Canarias no ha fijado una fecha concreta para el traslado, aunque ha confirmado su intención de hacerlo al edificio de enfermedades emergentes.

¿Qué servicios se perderán con el cambio de ubicación?

Según la plataforma, desaparecerán zonas de almacenamiento, comedor, salones de actividades, despachos de psicólogos y trabajadores sociales, y consultas médicas específicas.

¿Qué alternativas propone la Plataforma Hospital Insular?

El colectivo reclama la continuidad del actual modelo asistencial del Hospital Insular y la dotación de un edificio completo para Geriatría, no solo una planta.

Candela Rivero

Escrito por

Candela Rivero

Redactora

Economista por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y friki de las hojas de cálculo sin remedio. Le van los gráficos, las startups y explicar por qué sube la vivienda; jura que un día entenderá las criptomonedas.