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El Castillo de Santa Bárbara, la fortaleza volcánica que defendió Teguise de los piratas

El Castillo de Santa Bárbara, en Teguise, es una fortaleza volcánica que protegió Lanzarote de los piratas durante siglos. Hoy es un museo y atractivo turístico.

Yaiza MedinaYaiza Medina· · 3 min de lectura

El Castillo de Santa Bárbara, también conocido como de Guanapay, se alza sobre el volcán del mismo nombre en Teguise. Esta fortaleza de piedra volcánica protegió durante siglos a la antigua capital de Lanzarote de los ataques piratas.

En la cima del volcán de Guanapay, en el municipio de Teguise, se alza una fortaleza de piedra volcánica que durante siglos fue clave en la defensa de Lanzarote. El Castillo de Santa Bárbara, también conocido como Castillo de Guanapay, recuerda a los escenarios de la serie 'Juego de Tronos' por su ubicación sobre un antiguo cráter y sus murallas oscuras, pero su historia es muy real: protegió a la antigua capital de la isla de los constantes ataques de piratas y corsarios.

La fortaleza se encuentra en el borde del cráter del volcán de Guanapay, ofreciendo una de las panorámicas más espectaculares de Lanzarote. Su silueta, rodeada por el paisaje volcánico de la isla, domina desde las alturas la Villa de Teguise, que fue capital de Lanzarote hasta el siglo XIX. El castillo es hoy uno de los atractivos turísticos más visitados de la isla, pero su origen fue puramente defensivo.

Los orígenes del castillo se remontan a una antigua torre levantada a comienzos del siglo XIV por Lancelotto Malocello, el navegante genovés que dio nombre a la isla. A lo largo del siglo XVI, la fortaleza fue ampliada y reforzada hasta adquirir su característica planta romboidal con torres circulares en sus extremos, un diseño pensado para resistir los continuos ataques de piratas y corsarios que sufría Lanzarote. Su aspecto actual procede, en gran parte, de las obras finalizadas en 1596 tras varias reconstrucciones.

Durante siglos, Teguise fue el principal objetivo de las incursiones piratas que llegaban al archipiélago en busca de esclavos, alimentos y riquezas. Cuando las embarcaciones enemigas eran avistadas desde la costa, el Castillo de Santa Bárbara servía como refugio para la población y como punto estratégico para organizar la defensa de la isla. Entre los ataques más recordados figura el protagonizado por el corsario berberisco Morato Arráez, cuya incursión obligó a reconstruir parte de la fortaleza para reforzar su capacidad defensiva.

Hoy, el castillo alberga un museo que recorre la historia de la piratería en Canarias y la evolución de la fortaleza. Los visitantes pueden recorrer sus murallas, torres y estancias, y disfrutar de unas vistas únicas del paisaje volcánico de Lanzarote. La fortaleza se ha convertido en un símbolo de la identidad histórica de la isla, recordando una época en la que la piratería era una amenaza constante para sus habitantes.

Para los vecinos de Teguise y del resto de Lanzarote, el Castillo de Santa Bárbara es mucho más que un monumento: es un testimonio de la resistencia y la capacidad de defensa de la isla frente a las adversidades. Su silueta recortada contra el cielo volcánico sigue siendo un referente visual y emocional para quienes lo contemplan desde el valle.

El castillo permanece abierto al público durante todo el año, con horarios adaptados a la temporada turística. La entrada es gratuita para los residentes en Canarias, y se organizan visitas guiadas que explican en detalle su historia y su papel en la defensa de Lanzarote. Una oportunidad única para conocer de cerca una fortaleza que parece sacada de una película, pero que tiene los pies firmemente anclados en la historia real de las Islas Canarias.

Yaiza Medina

Escrito por

Yaiza Medina

Redactora

Historia del Arte por la ULL y coleccionista de planes que nunca cumple. Cafetera, lectora de tres libros a la vez y turista en su propia isla; firma cultura, moda y estilo de vida buscando la excusa perfecta para salir de casa.