El Gobierno de Canarias, el Cabildo de Lanzarote y el Ayuntamiento de Yaiza exigen al Estado la reconstrucción inmediata de la escalera de la Playa de Abajo, demolida por Costas.
La histórica escalera de la Playa de Abajo, en El Golfo (Yaiza), fue demolida recientemente por el organismo estatal de Costas, que la consideraba una instalación ilegal. La infraestructura, construida hace más de 80 años por el marinero Isidro Martín, servía a los pescadores para subir sus capturas y luchar contra el hambre de la posguerra.
Un símbolo de supervivencia arrasado
La escalera no era un simple acceso: era un símbolo de la lucha del pueblo costero por sobrevivir. Los marineros la tallaron en la roca volcánica para poder desembarcar el pescado, que alimentaba a toda la comunidad. Su demolición ha causado una ola de indignación en Lanzarote.
La nieta del constructor, Nereida, ha expresado su dolor al ver los escombros. “Destruyeron algo que representa la historia de nuestro pueblo desde la más absoluta ignorancia”, declaró. Ella ha lanzado flores al mar como tributo a la memoria de su abuelo y de todos los marineros que usaron esa ruta.
Vecinos y colectivos ecologistas también han mostrado su rechazo. Consideran que la acción de Costas es una aberración que borra parte del patrimonio etnográfico de la isla.
La respuesta institucional: unidad total
El Gobierno de Canarias, el Cabildo de Lanzarote y el Ayuntamiento de Yaiza han cerrado filas. Los tres organismos han exigido al Estado la reconstrucción inmediata de la escalera, tal y como estaba originalmente. “No podemos permitir que se pierda un testimonio vivo de nuestra historia”, señalaron fuentes del Ejecutivo regional.
Costas justificó el derribo con documentos enviados desde sus oficinas en Madrid, donde se catalogaba la escalera como ilegal. Sin embargo, las autoridades locales recuerdan que la infraestructura existía desde mucho antes de la actual ley de Costas y que nunca había generado problemas.
La consejería de Política Territorial ya ha anunciado que recurrirá la decisión y que apoyará cualquier iniciativa para restaurar el acceso. El Cabildo de Lanzarote, por su parte, estudia medidas legales adicionales.
Un futuro incierto para el litoral de Yaiza
Mientras las instituciones negocian con el Estado, los vecinos de El Golfo temen que la demolición siente un precedente peligroso. “Si se cargan esto, ¿qué impedirá que destruyan otros accesos históricos?”, se preguntan en el pueblo. La escalera era también un atractivo turístico, muy fotografiada por su ubicación sobre el famoso charco verde de El Golfo.
La presión social y política crece. Se espera que en las próximas semanas haya una reunión entre el Gobierno canario y el Ministerio para la Transición Ecológica para abordar el conflicto. Mientras tanto, Nereida y otros vecinos han iniciado una recogida de firmas para exigir la reconstrucción.
Para los pescadores de la zona, la pérdida es doble: ya no pueden usar el acceso para faenar, y ven cómo se borra un trozo de su identidad. “Mi abuelo construyó eso con sus manos para que pudiéramos comer”, recuerda Nereida. “Ahora solo quedan escombros y promesas”.
¿Por qué demolieron la escalera de El Golfo?
Costas la consideró una instalación ilegal al no tener concesión, pese a existir desde hace más de 80 años.
¿Quién exige la reconstrucción?
El Gobierno de Canarias, el Cabildo de Lanzarote y el Ayuntamiento de Yaiza, junto a vecinos y colectivos ecologistas.
¿Cuándo se reunirán con el Ministerio?
Se espera una reunión en las próximas semanas entre el Gobierno canario y el Ministerio para la Transición Ecológica.

