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National Geographic elige La Laguna como el barrio que inspiró a todo un continente

National Geographic elige San Cristóbal de La Laguna como el barrio Patrimonio de la Humanidad que inspiró el urbanismo de ciudades americanas como La Habana o Ciudad de México.

Yaiza MedinaYaiza Medina· · 4 min de lectura

La revista señala el casco histórico de San Cristóbal de La Laguna como modelo urbano que se replicó en La Habana, Cartagena y Ciudad de México. Además, destaca el macizo de Anaga y su laurisilva.

La revista Viajes National Geographic ha puesto el foco en San Cristóbal de La Laguna como el barrio Patrimonio de la Humanidad que sirvió de inspiración urbanística para todo un continente. La publicación subraya que su trazado en damero, sin murallas, fue el modelo que los colonizadores llevaron a América, dando forma a ciudades como La Habana Vieja, Cartagena de Indias o la capital de México.

La Unesco ya reconoció en 1999 este valor excepcional al declarar La Laguna Patrimonio Mundial, precisamente por ser un ejemplo único de ciudad colonial no fortificada. El plano original, diseñado por Alonso Fernández de Lugo en 1497 sobre la vega de Aguere, se conserva casi intacto cinco siglos después.

Un paseo por la historia entre casonas y conventos

El corazón del casco histórico late entre las calles Herradores, Obispo Rey Redondo y San Agustín. En ese triángulo se concentran las casonas señoriales, los antiguos graneros y los comercios que hicieron de La Laguna la cuna de la Ilustración canaria. Allí se alza el convento de San Agustín, levantado en 1515, que albergó la primera universidad del Archipiélago.

Desde la torre de la Concepción, con sus 28 metros de altura, se divisa un mar de tejas rojizas salpicado de patios interiores y balcones de madera de tea. La catedral, con su fachada neoclásica, guarda los restos del Adelantado. Muy cerca, el palacio de Lercaro acoge el Museo de Historia y Antropología de Tenerife, una visita imprescindible para entender cómo se gobernaba el Archipiélago desde esta vega norteña.

La Siervita, Amaro Pargo y el tesoro escondido

La plaza del Adelantado esconde la historia más novelesca de La Laguna. En el monasterio de Santa Catalina de Siena reposa el cuerpo incorrupto de sor María de Jesús, conocida como la Siervita, fallecida en 1731. Su fama de santidad sigue moviendo procesiones cada mes de febrero, único momento en que se expone su féretro. Quien costeó su mausoleo fue Amaro Pargo, corsario lagunero con patente de corso de Felipe V, devoto de la monja hasta la obsesión y protagonista de leyendas sobre tesoros enterrados que aún hoy alimentan búsquedas. En Tenerife lo llaman el Robin Hood canario porque, según la tradición, repartía parte del botín entre los pobres. Su tumba de mármol se encuentra en el convento de Santo Domingo.

La ciudad no vive solo del pasado. La Universidad de La Laguna, fundada en 1792, inyecta vida a las plazas y tabernas donde el queso asado con mojo y las papas se sirven sin impostura. Los laguneros, que aún llaman Aguere a su ciudad con ternura, presumen de tener el ambiente más vibrante de Tenerife, especialmente los viernes por la noche en el cuadrilátero histórico.

Anaga, el pulmón verde que completa la visita

El segundo motivo de la recomendación de National Geographic es el macizo de Anaga, Reserva de la Biosfera desde 2015. Su orografía imponente alberga la laurisilva, un bosque húmedo que cubría el Mediterráneo hace veinte millones de años y que hoy solo pervive en algunos reductos atlánticos. La carretera TF-12 conduce hasta la Cruz del Carmen, siguiendo el rastro de las gangocheras, vendedoras que bajaban mercancías a lomos de burro hasta los mercados de la ciudad.

Desde el centro de visitantes parten rutas como el Bosque de los Enigmas, que atraviesa la zona más espesa por pasadizos vegetales que los tinerfeños llaman túneles de hadas. También está el barranco de la Goleta, entre Tegueste y Bajamar, que termina en piscinas naturales. El macizo fue el último bastión de los aborígenes, y aún se conserva sobre el valle de Pedri el Llano de las Brujas, donde, según la leyenda, las mujeres del lugar se reunían para invocar a los dioses de la naturaleza.

Para el lector canario, esta distinción internacional refuerza el orgullo por un patrimonio que a veces se da por sentado. La Laguna no es solo un museo al aire libre, sino un lugar vivo donde la historia se mezcla con el día a día de sus vecinos. Quienes aún no hayan subido a la torre de la Concepción o recorrido los senderos de Anaga tienen una excusa perfecta para hacerlo.

¿Qué visitar en La Laguna según National Geographic?

La revista recomienda el casco histórico con sus calles Herradores, Obispo Rey Redondo y San Agustín, la torre de la Concepción, la catedral, el palacio de Lercaro y el macizo de Anaga.

¿Quién fue Amaro Pargo y dónde está su tumba?

Amaro Pargo fue un corsario lagunero del siglo XVIII, conocido como el Robin Hood canario. Su tumba de mármol se encuentra en el convento de Santo Domingo en La Laguna.

¿Cómo llegar al macizo de Anaga desde La Laguna?

Se puede acceder por la carretera TF-12 hasta la Cruz del Carmen, donde hay un centro de visitantes con rutas señalizadas.

Yaiza Medina

Escrito por

Yaiza Medina

Redactora

Historia del Arte por la ULL y coleccionista de planes que nunca cumple. Cafetera, lectora de tres libros a la vez y turista en su propia isla; firma cultura, moda y estilo de vida buscando la excusa perfecta para salir de casa.