El alcalde de Los Realejos descubrió una placa conmemorativa en San Agustín que recuerda el origen de la devoción a la Virgen del Carmen, coincidiendo con su onomástica y varios aniversarios significativos.
El alcalde de Los Realejos, Adolfo González, descubrió este jueves una placa conmemorativa en el número 6 de la calle La Alhóndiga, en San Agustín, que recuerda el lugar donde se originó la devoción a la Virgen del Carmen en el municipio. El acto tuvo lugar durante la procesión de la imagen, que recorrió el trayecto desde su santuario hasta la parroquia matriz de Realejo Bajo, con regreso por La Cascabela.
La placa señala el antiguo convento agustino de San Juan Bautista y del Espíritu Santo, donde se fundó en 1664 la Venerable Hermandad Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de Los Realejos. Allí estuvo también la primera capilla y camarín de la imagen, llegada desde Génova, hasta 1806. La iniciativa partió de la propia hermandad, que quiso conmemorar varios aniversarios: el 775 aniversario de la aparición de la Virgen del Carmen a San Simón Stock, los 362 años de la creación de la cofradía, el 125 aniversario del patronazgo de la Virgen sobre la Armada Española y el 44 aniversario de su coronación canónica.
Un mural que sorprende en La Cascabela
Durante el recorrido de regreso, la imagen se encontró por primera vez con un mural de gran formato pintado por el artista realejero Adán Pérez Farráis en la fachada de una vivienda del núcleo de La Cascabela. La obra, encargada por el Ayuntamiento de Los Realejos, ha recibido el aplauso generalizado de vecinos y fieles, según destacó el alcalde. El mural representa motivos carmelitanos y se ha convertido en un nuevo punto de interés para los devotos.
La Armada, presente en la celebración
El comandante naval de Tenerife y capitán de navío, José María Fernández López, asistió a la eucaristía y fue nombrado cofrade de honor de la hermandad. Fernández López había pregonado las Fiestas del Carmen 2026 el pasado 4 de julio, coincidiendo con el 125 aniversario del patronazgo de la Virgen sobre la Armada. Su presencia subraya la vinculación histórica entre la devoción carmelitana y la institución naval.
La procesión estuvo acompañada por la Sociedad Musical Filarmónica de Los Realejos y la eucaristía fue cantada por el Coro San Andrés y Santa Mónica. Los vecinos de Los Realejos participaron masivamente en los actos, que combinan tradición, fe y un renovado impulso a la memoria histórica local.

