El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife anuncia sanciones para quienes ignoren la prohibición de acceso a la playa de Benijo, tras desalojar a casi un centenar de usuarios. La zona permanece cerrada desde 2024 por riesgo de desprendimientos.
La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife ha anunciado que denunciará a todas las personas que accedan a la playa de Benijo, en el macizo de Anaga, ante los reiterados incumplimientos de la prohibición vigente desde 2024 por grave riesgo de desprendimientos. La decisión llega después de que en la tarde de ayer fuera necesario desalojar a casi un centenar de usuarios, una operación en la que se contó con el apoyo de la Unidad de Drones (UDRON) del cuerpo municipal.
El área de Seguridad del consistorio capitalino ha confirmado que, además de las sanciones, se reforzará la señalización del riesgo y se incrementará la presencia de los agentes, con especial respaldo de los drones policiales. El objetivo es frenar una situación que se repite desde hace dos años y que obliga a intervenciones constantes en una zona clausurada por motivos de seguridad.
El cierre de la playa fue ordenado por el Ayuntamiento en 2024, después de que se detectara la inestabilidad del talud que domina ese tramo del litoral. Los desprendimientos afectan tanto al acceso como a la propia arena, y las autoridades consideran que el riesgo de accidente es elevado y constante. A pesar de ello, son muchos los que continúan saltándose la valla y entrando al agua.
Vandalismo y costes para las arcas municipales
Desde que se decretó el cierre, la Policía Local y otros servicios municipales han tenido que intervenir en numerosas ocasiones. No solo por la presencia de bañistas, sino también por los daños causados en la señalización y en los vallados de acceso. Fuentes municipales cifran en numerosos los episodios de vandalismo registrados en la zona, un comportamiento que, además del coste económico para el erario público, genera un peligro añadido para quienes desconocen la prohibición y acceden a la playa sin saberlo.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad ciudadana. “Desde el Ayuntamiento hacemos un llamamiento a la responsabilidad. El riesgo es real en este punto de la costa de Santa Cruz, donde se han producido numerosos desprendimientos, motivo por el que se procedió al cierre de los accesos para evitar cualquier tipo de accidente”, señaló el regidor.
Por su parte, la concejala de Seguridad, Gladis de León, ha apelado al “sentido común” de quienes se acercan a la costa de Anaga. La edil ha explicado que, junto con las sanciones, la UDRON tendrá un papel clave en la vigilancia, ya que permite detectar la presencia de personas en la playa y ordenar el desalojo sin necesidad de que los agentes desciendan hasta la arena, evitando así riesgos para los propios policías.
Drones con mensaje en español e inglés
El uso de drones no es nuevo en Benijo. Desde el cierre, la UDRON ha sobrevolado la zona en múltiples ocasiones, tanto para localizar a posibles infractores como para documentar los desprendimientos que se han ido sucediendo. Una de las herramientas más llamativas es un audio preconfigurado que los pilotos reproducen desde el dron y que se emite en bucle mientras la aeronave sobrevuela la playa.
El mensaje, grabado en español e inglés, ordena a los usuarios que abandonen el lugar y recojan sus pertenencias. Según fuentes policiales, los drones suelen mantenerse a una altura de unos 25 metros, ajustándose a las condiciones de viento y ruido ambiental para que las indicaciones sean audibles. Esta misma técnica se ha empleado en otros puntos del municipio donde ha sido necesario desalojar a personas de zonas de riesgo.
La medida busca disuadir a quienes, pese a las advertencias, siguen poniendo en peligro su integridad y la de los demás. La playa de Benijo, un enclave de gran belleza natural en el Parque Rural de Anaga, se ha convertido en un foco de conflicto entre la seguridad y el atractivo turístico. Las autoridades recuerdan que la prohibición se mantendrá mientras no se garantice la estabilidad del terreno.
Para el vecino de Santa Cruz, la situación supone un recordatorio de que el acceso a determinados espacios naturales conlleva responsabilidad. El Ayuntamiento insiste en que las sanciones no son un fin en sí mismas, sino una herramienta para proteger vidas y evitar que el patrimonio natural sufra más daños. Mientras tanto, la UDRON seguirá patrullando el cielo de Anaga, con su mensaje claro: fuera de la playa.
La próxima actuación prevista es la renovación de la cartelería y el refuerzo de los cierres perimetrales, una tarea que se acometerá en las próximas semanas. Los agentes mantendrán operativos de vigilancia, especialmente en horas de mayor afluencia, y no descartan identificar a los responsables de los actos vandálicos mediante las grabaciones de los drones.

