El Cabildo de Fuerteventura ha completado la retirada de la antigua depuradora y avanza en la rehabilitación de 9.000 metros cuadrados del Saladar de Jandía, un humedal protegido por el convenio Ramsar.
El Saladar de Jandía, uno de los humedales más valiosos de Canarias, recupera su fisonomía original. El Cabildo de Fuerteventura ha dado un paso firme en su proyecto de naturalización, que ya ha superado la primera fase con la eliminación de la antigua depuradora que ocupaba una parte de este Sitio de Interés Científico.
La iniciativa, impulsada por la Consejería de Turismo, Economía Azul y Reserva de la Biosfera, cuenta con un presupuesto cercano a los 250.000 euros y un plazo de ejecución de doce meses. El objetivo es devolver a su estado natural una superficie de 9.000 metros cuadrados en el municipio de Pájara.
Tras la retirada de las infraestructuras obsoletas, los trabajos se centran ahora en la rehabilitación del terreno. Las brigadas están recuperando la cota y la geomorfología original del área, dañada durante décadas por la presencia de la depuradora. Una vez completada esta fase, se procederá a la revegetación con especies autóctonas, seleccionadas para reforzar el ecosistema del saladar.
La presidenta insular, Lola García, ha subrayado la relevancia de esta actuación para la protección del patrimonio natural de la isla. “Este proyecto demuestra nuestro compromiso con la protección de nuestro territorio y paisaje”, ha señalado. García ha recordado que el Saladar de Jandía es el único humedal de Canarias incluido en el convenio internacional Ramsar, lo que le otorga una importancia ecológica singular.
Por su parte, la consejera Marlene Figueroa ha destacado el impacto visual y paisajístico de la intervención. “Con acciones como esta, repartidas por todo el territorio, hacemos más sostenible nuestro destino y mejoramos la calidad de vida de quienes vivimos aquí”, ha afirmado. Figueroa ha puesto en valor la coordinación con el Ayuntamiento de Pájara, que ha facilitado los trámites y la ejecución de los trabajos.
El proyecto se financia con fondos Next Generation EU, canalizados a través del Gobierno de España y con el apoyo del Gobierno de Canarias. Esta inyección económica permite al Cabildo afrontar una restauración que, de otro modo, habría tenido que esperar a futuros presupuestos.
La naturalización del Saladar de Jandía no solo tiene un beneficio ecológico, sino también turístico. La zona es un atractivo para los amantes de la naturaleza y la observación de aves. Con la eliminación de la depuradora y la revegetación, se espera recuperar la biodiversidad perdida y ofrecer un paisaje más acorde con el entorno virgen de Jandía.
Los vecinos de Pájara y los visitantes podrán disfrutar de un espacio natural rehabilitado que, además, contribuye a la lucha contra el cambio climático al recuperar un sumidero de carbono. La actuación también prevé la instalación de paneles informativos para concienciar sobre la importancia de este humedal.
El Cabildo prevé que los trabajos concluyan en el verano de 2027, si se mantienen los plazos previstos. Mientras tanto, las labores de revegetación se intensificarán en otoño, la época más favorable para la plantación de especies autóctonas.

