La Junta de Gobierno aprueba transformar la Agencia Local Gestora de la Energía en una entidad pública empresarial con más autonomía. El objetivo: reducir la dependencia energética y bajar el recibo de la luz de los vecinos.
Las Palmas de Gran Canaria ha dado un paso firme hacia la soberanía energética. La Junta de Gobierno ha aprobado este jueves la conversión de la Agencia Local Gestora de la Energía (ALGE) en una entidad pública empresarial que gestionará de forma autónoma la energía y la sostenibilidad ambiental del municipio. El expediente, impulsado por la concejala Gemma Martínez Soliño, se elevará al próximo pleno para su ratificación definitiva.
La nueva empresa pública nace con tres ejes clave: transición energética (instalación de renovables y eficiencia en edificios municipales), sostenibilidad ambiental (infraestructura verde y adaptación al cambio climático) y comunidades energéticas locales, el elemento más novedoso. “Queremos que nuestra gente pague menos factura de la luz”, ha subrayado Martínez Soliño.
Un compromiso de 2023 que se hace realidad
La transformación del ALGE responde al pacto de gobierno tripartito firmado en junio de 2023, que incluía la creación de un organismo público eficiente para alinear a la ciudad con las directrices europeas y estatales. El proceso ha requerido más de dos años de trabajo técnico, jurídico y político, con informes favorables de la Asesoría Jurídica Municipal, la Intervención General, Recursos Humanos y Patrimonio.
“Trabajamos intensamente para que Las Palmas de Gran Canaria no se quede al margen de la transición energética. Somos una ciudad con una dependencia energética del exterior que nos cuesta millones, pero también con sol, viento y voluntad política”, ha declarado la concejala de Energía. La entidad conservará los derechos y obligaciones del ALGE actual, así como su personal, pero ganará flexibilidad de gestión manteniendo el control público.
Menos emisiones y facturas más ligeras
El Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES) de Las Palmas de Gran Canaria fija un horizonte 2030 para reducir las emisiones de CO₂ en un 40%. La empresa pública de energía será la herramienta para cumplir ese mandato: podrá recibir encargos directos, licitar proyectos renovables, gestionar instalaciones y buscar financiación europea. “Agilidad y eficacia, eso necesitamos en el Ayuntamiento en materia de gestión de la energía”, ha insistido Martínez Soliño.
Uno de los proyectos estrella es la llamada Revolución de las azoteas, que busca instalar paneles solares en cubiertas municipales y fomentar el autoconsumo entre los vecinos. La concejala ha señalado que la entidad también promoverá comunidades energéticas para que los ciudadanos “paguen menos factura de la luz” y que la energía provenga mayoritariamente de fuentes renovables. La capital canaria gasta millones al año en importar energía, un lastre que la nueva empresa pretende aliviar.
La transformación del ALGE en entidad pública empresarial permitirá además establecer convenios público-privados y acceder a líneas de financiación europeas. El siguiente paso será la aprobación en el pleno municipal, previsto para las próximas semanas. Si sale adelante, la empresa empezará a operar con plena capacidad a lo largo de 2027.
¿Cuándo empezará a funcionar la nueva empresa pública de energía?
Se prevé que comience a operar con plena capacidad a lo largo de 2027, tras la aprobación en el pleno municipal.
¿Cómo puedo beneficiarme de las comunidades energéticas?
La empresa pública promoverá comunidades energéticas locales; los vecinos interesados podrán informarse a través del Ayuntamiento cuando se pongan en marcha.
¿Subirá el precio de la luz con esta medida?
No, el objetivo es justo el contrario: reducir la factura de la luz de los ciudadanos mediante el autoconsumo y las renovables.

