Las temperaturas no bajan de 24,7 grados en Tejeda durante la madrugada del viernes, mientras que la Aemet mantiene avisos por viento y oleaje en varias islas.
La noche del jueves al viernes ha sido especialmente cálida en Gran Canaria, con temperaturas mínimas que no han bajado de los 24,7 grados en Tejeda, según los datos de la red de estaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Esta cifra, registrada a la una de la madrugada, supone la mínima más alta del archipiélago durante la pasada jornada, y el resto de la noche el mercurio se mantuvo por encima de ese valor.
Otras localidades grancanarias también vivieron una noche tropical. En Agaete el termómetro no descendió de 23,7 grados; en Agüimes, de 23,2; en La Aldea de San Nicolás, de 22,9; y en Arucas, de 21,9. Estas cifras reflejan un episodio de calor nocturno que se suma a las altas temperaturas diurnas que ya se registraron el jueves.
Durante la jornada del jueves, las cinco temperaturas más altas de Canarias se concentraron en Gran Canaria, concretamente en las medianías del sur, sureste y las cumbres. La máxima absoluta se midió en Las Tirajanas, donde el mercurio alcanzó los 36,1 grados a las 15:30 horas. Le siguió Tejeda con 35 grados a las 15:40. Agüimes registró 34,5 grados a las 12:40, mientras que en Cuevas del Pinar y Lomo Pedro Alfonso, ambas en San Bartolomé de Tirajana, se alcanzaron 33,9 y 33,7 grados respectivamente.
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias activó el jueves a las 11:00 horas una prealerta por temperaturas máximas que sigue vigente este viernes. Afecta a la mitad sur de Fuerteventura; al este, sur, oeste y cumbres de Gran Canaria; y al sur del área metropolitana y zonas del sur de Tenerife. Esta prealerta responde al ascenso del mercurio, especialmente en el interior, medianías y zonas altas.
Según la Aemet, en Gran Canaria es probable que se superen los 34 grados en cumbres, como la cuenca de Tejeda, y en medianías orientadas al sur y oeste por encima de los 500-600 metros. Localmente, podrían alcanzarse los 37 grados en zonas bajas del sureste. En Fuerteventura se esperan temperaturas de 30 a 32 grados en el interior y litoral del sureste, mientras que en Tenerife se prevén valores similares en medianías y zonas bajas de la vertiente sur y del área metropolitana, sin descartar que localmente se llegue a los 34 grados.
Además del calor, el viento y el oleaje mantienen en alerta a varias islas. La Aemet ha activado un aviso amarillo por viento para el este, sur y oeste de Gran Canaria, con rachas máximas de 70 km/h. El alisio soplará con especial intensidad en zonas bajas del sureste y noroeste de las islas montañosas, así como en la mitad sur de Fuerteventura, localmente en Lanzarote y en la fachada sur del área metropolitana de Tenerife a últimas horas. Este aviso está vigente hasta el final del viernes y también afecta a Lanzarote, La Gomera, El Hierro y el este, sur y oeste de Tenerife.
Por fenómenos costeros, también hay aviso amarillo en el este, sur y oeste de Gran Canaria, con viento del nordeste de 50 a 61 km/h (fuerza 7), afectando principalmente al sureste y al canal entre Gran Canaria y Tenerife. Se prolonga hasta el final del día y está activo igualmente para La Gomera, El Hierro, el oeste de La Palma y el este, sur y oeste de Tenerife.
Las prealertas por viento y fenómenos costeros, activadas por la Dirección General de Emergencias, continúan también este viernes, sumándose a la de temperaturas máximas. Los vecinos de las zonas afectadas deben extremar las precauciones, especialmente en las horas centrales del día, mantenerse hidratados y evitar la exposición prolongada al sol. Se recomienda también asegurar objetos que pueda desplazar el viento y, en las costas, evitar bañarse en playas con bandera roja o donde el oleaje sea fuerte.
Para los próximos días, la Aemet prevé que las temperaturas se mantengan elevadas, aunque podrían descender ligeramente a partir del sábado en las islas más occidentales. No obstante, el alisio seguirá soplando con fuerza, manteniendo el riesgo de incendios forestales en las zonas de interior.

