El fuego declarado este jueves entre Telde y Valsequillo quedó estabilizado a las 19:15 horas. Hasta 10 hectáreas de matorral han ardido en la zona de Las Breñas y Cazadores.
El incendio forestal que se declaró en la tarde de este jueves en la zona alta de Telde, entre Las Breñas y Cazadores, quedó estabilizado sobre las 19:15 horas, según informó el Cabildo de Gran Canaria. Las llamas, que se extendieron rápidamente empujadas por el viento del noreste, han afectado a entre 8 y 10 hectáreas de matorral y pitas, aunque la humedad que aún conservaba la vegetación ayudó a frenar su avance.
El consejero de Medio Ambiente del Cabildo, Raúl García, explicó que a esa hora se había ralentizado el avance del fuego, pero que el riesgo seguía siendo alto. Por ello, los medios aéreos continuaron realizando descargas de agua hasta la puesta de sol. En total, seis helicópteros participaron en las labores de extinción: dos del Cabildo, uno del Grupo de Emergencias y Salvamento del Gobierno de Canarias y tres del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.
Con la llegada de la noche, los medios terrestres de la Unidad Operativa de Fuegos Forestales (UOFF) del Cabildo se quedaron sobre el terreno para evitar que las llamas revivieran y para terminar de apagar los focos calientes. Está previsto que estos trabajos continúen durante la jornada del viernes para dar el incendio por extinguido.
El operativo desplegado logró controlar primero el avance en las laderas donde se originó el fuego y se concentró después en impedir que las llamas se propagaran por los barrancos de la parte baja de la zona afectada. La Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) del Cabildo ya se ha desplazado al lugar para determinar el punto cero y esclarecer las causas del siniestro.
Las primeras investigaciones apuntan a que el fuego comenzó bajo una línea eléctrica situada entre Las Breñas y Cazadores, con varios focos simultáneos. No obstante, al pasar una carretera por las inmediaciones, no se descarta que el incendio haya sido intencionado. Los efectivos del Ayuntamiento de Telde llegaron a contar hasta siete focos iniciales, mientras que el dispositivo del Cabildo contabilizó una cantidad aún mayor.
El conato se declaró poco después de las 17:00 horas y las llamas hicieron rápidamente carrera debido al viento del noreste dominante, lo que obligó a cortar la carretera GC-130 entre Cazadores y la cumbre de la isla. El fuego se propagó por amplias laderas pobladas de pitas, matorrales y especies arbustivas, adentrándose en barrancos muy profundos. El humo era visible desde buena parte de la cara este de Gran Canaria.
En las labores de extinción participaron medios terrestres y aéreos de la UOFF, dotaciones del Consorcio de Emergencias de los parques de Telde y San Mateo, y voluntarios de Protección Civil de Telde. También colaboraron agentes de la Policía Local de Telde, la Guardia Civil, la Policía Canaria y la Policía Nacional. Aunque se mantuvo vigilancia sobre los núcleos cercanos, no fue necesario llevar a cabo desalojos, si bien un operativo se desplazó de forma preventiva a La Solana y Cazadores, y se recomendó a la población permanecer en sus domicilios.
Las condiciones meteorológicas en el momento del conato favorecían la propagación: el viento del noreste se aceleraba en las laderas este y sufría reaceleraciones en los profundos barrancos. La temperatura rondaba los 29 grados centígrados y la humedad ambiental era del 21%. Afortunadamente, la humedad que aún conservaba la vegetación contribuyó a frenar el avance de las llamas.
El Cabildo de Gran Canaria continúa trabajando en la extinción total del incendio y en la investigación de las causas. Se recomienda a los vecinos de la zona estar atentos a las indicaciones de las autoridades y evitar acercarse al área afectada mientras los trabajos estén en curso.

