La isla conmemora una década de avances en derechos LGTB+ con el Orgullo Chiquito en Tazacorte y el Isla Bonita Love Festival, que ha reunido a grandes artistas.
La isla de La Palma ha conmemorado este verano el décimo aniversario del inicio de un proceso que la situó como referente en la defensa de la diversidad afectivo-sexual y los derechos del colectivo LGTB+. Diez años después de aquel primer paso, el balance es positivo, pero la reivindicación continúa.
En 2016, La Palma acogió la primera convención política y social de Canarias dedicada a los derechos del colectivo LGTB+, impulsada en el marco del Isla Bonita Love Festival. Aquel evento, que reunió a decenas de miles de personas bajo la bandera del arcoíris, abrió un espacio inédito para el diálogo y la comprensión de la diversidad, transformando la manera de abordar esta realidad en una isla donde hasta entonces el debate era poco habitual fuera de las grandes ciudades.
Como fruto de aquel impulso nació Violetas, tras la puesta en marcha de un Plan Estratégico pionero por parte del Cabildo insular. Este plan, que sigue vigente aunque está prevista su actualización, permitió la consolidación del colectivo LGTB+ de La Palma como entidad propia e independiente, dejando de depender de la organización tinerfeña.
Diez años después, la isla volvió a celebrar el Orgullo Chiquito en las calles de Tazacorte, municipio considerado de referencia para el colectivo LGTB+ en La Palma. La denominación no alude al tamaño del movimiento, sino al histórico sobrenombre de "París Chiquito", con el que durante décadas se conoció al municipio por su carácter abierto y cosmopolita.
El proyecto combinó desde sus inicios la reivindicación de derechos con una estrategia centrada en la educación, el desarrollo social y el crecimiento económico. Esta iniciativa situó a La Palma en el circuito de destinos para el turismo LGTB+, utilizando la cultura y la música como herramientas para proyectar una imagen de isla abierta y diversa.
Las primeras ediciones del Isla Bonita Love Festival marcaron el camino desde el Puerto de Tazacorte con actuaciones de artistas como Amaral, Miguel Bosé, Maná, Sebastián Yatra y Mónica Naranjo. Paralelamente, la Agenda Social se consolidó como pilar fundamental, reuniendo a referentes del activismo y la cultura LGTB+.
Con los años, el festival amplió su dimensión y se situó entre los grandes eventos musicales del verano en Canarias, con artistas de proyección internacional como Martin Garrix, Ricky Martin, Juan Luis Guerra y Quevedo. La Agenda Social continuó creciendo con figuras como Carla Antonelli, Bob Pop y Topacio Fresh, reforzando el compromiso con la sensibilización y la igualdad.
El crecimiento del evento propició la creación de LOVE TV, una de las primeras plataformas audiovisuales vinculadas a un festival, que amplió el alcance de la Agenda Social más allá de La Palma.
Sin embargo, la actualidad recuerda que los retos persisten. Dos días antes del Orgullo Chiquito, la Orgulloneta, el vehículo municipal utilizado para promocionar la cita, sufrió un acto vandálico: la bandera arcoíris fue arrancada y se rompió uno de sus retrovisores. Este episodio evidencia que la defensa de la igualdad y la diversidad sigue siendo una reivindicación vigente.
La Palma celebra así una década de avances, combinando reivindicación, cultura y promoción del territorio, con la mirada puesta en los desafíos que aún quedan por afrontar.

