El proyecto de emprendimiento artesanal de Salud Mental La Palma instaló este sábado su puesto frente al Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, en su segunda cita con la capital.
El proyecto Alas de Mariposa, impulsado por la Asociación Salud Mental La Palma, volvió a sacar sus costuras a la calle. Este sábado, las mujeres que participan en esta iniciativa ocuparon un pequeño puesto frente al atrio del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, en plena Calle Real, para vender los productos que ellas mismas elaboran. Era la segunda vez que el proyecto se instalaba en ese mismo rincón de la capital, y lo hizo por su cuenta, con el permiso y la invitación expresa del Consistorio.
Costura con propósito social
Alas de Mariposa no es un puesto cualquiera. Detrás de cada bolso, delantal o complemento de tela hay un proceso de empoderamiento y recuperación personal. El proyecto nació dentro de la asociación Salud Mental La Palma con el objetivo de ofrecer a mujeres vinculadas a la salud mental una vía de inclusión laboral y social a través de la artesanía. La costura se convierte así en una herramienta terapéutica y, a la vez, en una fuente de ingresos propios.
La jornada de este sábado tuvo un sabor especial. No solo porque el público respondió con interés durante toda la mañana, sino porque el proyecto demostró que puede sostener su actividad de forma autónoma. La invitación del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma para ocupar ese espacio tan céntrico y simbólico supone un respaldo institucional que va más allá del gesto.
«Seguimos demostrando que es posible generar oportunidades a través de proyectos innovadores, diferenciadores y con un fuerte impacto social, donde cada producto cuenta una historia de superación, creatividad y esperanza», señalaron desde Alas de Mariposa tras la jornada.
Un apoyo que suma kilómetros
No es la primera vez que una administración pública arrima el hombro a este proyecto. El Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, municipio donde tiene su sede Salud Mental La Palma, ya cedió en su momento tres máquinas de coser para reforzar el taller. El apoyo de Santa Cruz de La Palma es de otro tipo: ceder un espacio visible y céntrico, en plena Calle Real, frente al propio Ayuntamiento, para que las mujeres del proyecto puedan exponer y vender sus creaciones.
Para las participantes, salir a la calle es también una forma de visibilizar su trabajo y de romper prejuicios. Cada venta es un pequeño triunfo personal y colectivo. La iniciativa demuestra que la salud mental y el emprendimiento social pueden caminar juntos, y que los ayuntamientos pueden jugar un papel clave facilitando espacios y oportunidades.
Un futuro con más alas
El proyecto Alas de Mariposa no se detiene aquí. Tras el éxito de esta segunda cita en la capital, sus responsables confían en repetir la experiencia y en seguir tejiendo alianzas con otras instituciones. Para los vecinos de Santa Cruz de La Palma, la presencia de este puesto en la Calle Real es una oportunidad de comprar un producto único y, al mismo tiempo, de apoyar una causa que merece la pena.
La próxima vez que vean un puesto de telas coloridas frente al Ayuntamiento, ya saben: no es solo artesanía, son historias de superación cosidas con hilo y aguja. Y quién sabe, quizá la próxima cita sea ya una tradición en el calendario de la capital.

