Un estudio de la Universidad de La Laguna, publicado en 1947 por Luis Cobiella, recoge las tonadas, romances y arrorrós de la isla. La investigación se muestra ahora en una exposición en la Casa Salazar de Santa Cruz de La Palma.
El investigador Luis Cobiella recorrió los pueblos más recónditos de La Palma a mediados del siglo XX para recopilar la música popular de la isla. El resultado fue un trabajo publicado en 1947 en la Revista de Historia de la Universidad de La Laguna, que ahora cobra nueva vida con una exposición en la Casa Salazar de Santa Cruz de La Palma.
La muestra, abierta durante todo el mes de julio, coincide con la exhibición sobre la vida y obra de Cobiella, y ofrece una ventana a un patrimonio inmaterial que estuvo a punto de perderse. El propio investigador narró en su texto las dificultades para registrar las tonadas: los ancianos, en su mayoría mujeres, se mostraban reacios a cantar ante un desconocido.
“¿Para qué querrá este señor apuntar aúlo, abisero? Pero ahora es peor: estarán locos? vienen preguntando por los más viejos ¡y quieren hacerlos cantar!”, recoge el estudio como reacción de los vecinos. Cobiella explicaba que la mayor dificultad era “hacer entonar a los ancianos”, y que a menudo se les citaba en casa del maestro del pueblo, que hacía las presentaciones.
El investigador describía la escena: “comedor-sala del maestro; recién vacías, en la mesa, unas copitas de anís; un señor que pregunta por romances, relaciones, arrorrós...”. Las respuestas solían ser evasivas: “¡Pero si eso no se canta!”, decían algunos, mientras otros señalaban que lo que más se cantaba entonces era “el punto cubano, la guajira”.
Pese a las reticencias, Cobiella logró recopilar un valioso repertorio de música tradicional palmera, que incluye arrorrós, romances y otras formas musicales propias de la isla. El trabajo, publicado bajo el título La música popular en La Palma, se considera una referencia para el estudio del folclore canario.
La exposición en la Casa Salazar permite a los visitantes conocer de primera mano los materiales originales de la investigación, así como documentos y objetos relacionados con la vida de Luis Cobiella. La muestra pretende no solo homenajear al investigador, sino también reivindicar la importancia de preservar las tradiciones musicales de la isla.
“El tranquilo aislamiento de los vecinos de los pueblos más lejanos fue interrumpido por una excursión, casi incursión de tres de la ciudad”, escribió Cobiella, refiriéndose a su equipo. Aquella incursión dejó un legado que hoy, casi ochenta años después, sigue siendo una fuente indispensable para entender la cultura popular palmera.
La iniciativa ha sido bien recibida en la isla, donde asociaciones culturales y vecinos han mostrado interés por recuperar esas melodías. Algunos grupos folclóricos locales ya han comenzado a incorporar algunas de las piezas recogidas por Cobiella en sus repertorios, como una forma de mantener viva la tradición.
La exposición permanecerá abierta hasta finales de julio en horario de mañana y tarde. La entrada es gratuita y se realizan visitas guiadas para grupos previa cita. Los organizadores esperan que la muestra sirva para dar a conocer este trabajo y animar a nuevas investigaciones sobre el folclore de La Palma.

