El Cabildo de Lanzarote ha llevado hasta la sede de la FAO en Roma su sistema agrícola de jable y arenas volcánicas, reconocido como Patrimonio Agrícola Mundial en 2025.
El Cabildo de Lanzarote, a través de las áreas de Promoción Económica y Medio Ambiente, ha presentado este jueves en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma, el singular patrimonio agrícola, paisajístico y gastronómico de la isla. El evento, titulado «Lanzarote, la cocina del ingenio: los sistemas agrícolas del jable y las arenas volcánicas (SIPAM)», se enmarca en la 30ª sesión del Comité de Agricultura (COAG), que reúne hasta el 24 de julio a representantes institucionales y expertos internacionales.
La iniciativa, impulsada por Turespaña y la Oficina Española de Turismo en Roma, congregó a cerca de un centenar de asistentes, entre participantes del COAG y profesionales del sector turístico italiano. Durante el acto, celebrado en el espacio FAO MuNe–Foods Lab, se mostró cómo las condiciones naturales de Lanzarote dieron origen a unos sistemas de cultivo únicos, capaces de transformar la escasez de agua, el viento, el jable y las arenas volcánicas en paisaje, alimento, cultura e identidad.
En 2025, la FAO reconoció a Lanzarote como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial por sus sistemas agrícolas en jable y arenas volcánicas. Esta designación incorpora a la isla a una red internacional de más de un centenar de sistemas agrícolas y reconoce métodos de cultivo basados en el conocimiento acumulado durante generaciones y en la adaptación a condiciones ambientales complejas.
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, agradeció a la FAO este reconocimiento y subrayó que “el SIPAM no es únicamente una distinción para Lanzarote, sino también un compromiso con las generaciones de agricultores y agricultoras que han sabido convertir las dificultades del territorio en conocimiento, creatividad y oportunidades”. Betancort señaló que la estrategia del Cabildo persigue fortalecer el sector primario y proteger la identidad de la isla mediante una alianza entre agricultura, gastronomía y turismo. “Esta combinación está contribuyendo a preservar nuestro paisaje, favorecer el relevo generacional, generar actividad económica local y conseguir que una mayor parte de los ingresos procedentes del turismo permanezca y se distribuya en la propia Isla”, añadió.
La directora adjunta de la Oficina de Cambio Climático, Biodiversidad y Medio Ambiente de la FAO, Piedad Martín, puso en valor la incorporación de Lanzarote a la red mundial de SIPAM. Martín destacó que “los SIPAM no son paisajes detenidos en el tiempo, sino sistemas vivos, dinámicos y resilientes, en los que la producción de alimentos, la biodiversidad, los conocimientos tradicionales y la identidad cultural se encuentran profundamente relacionados”. Afirmó que Lanzarote constituye un ejemplo extraordinario de adaptación al territorio, donde los agricultores han desarrollado soluciones para conservar la humedad, proteger los cultivos frente al viento y producir alimentos en condiciones de gran aridez.
Por su parte, el consejero permanente de España ante la FAO, Fernando Miranda Sotillo, destacó que la designación de Lanzarote permite proyectar internacionalmente un sistema agrícola que reúne tradición, capacidad de innovación y una gestión eficiente de recursos naturales limitados. Consideró que la protección de estos modelos debe ir acompañada de medidas que garanticen su continuidad económica y social, apoyando a los agricultores, facilitando el relevo generacional y promoviendo el intercambio de conocimientos entre los territorios de la red SIPAM.
Representando a Lanzarote, Samuel Martín, del Área de Medio Ambiente y Soberanía Alimentaria del Cabildo, subrayó que el reconocimiento pone en valor una cultura construida alrededor de la tierra, un conocimiento transmitido entre generaciones y una forma de producir plenamente adaptada a los recursos disponibles. Explicó que los cultivos en jable y arenas volcánicas son sistemas que deben conservarse y fortalecerse para que sigan siendo productivos y tengan futuro. Destacó la necesidad de respaldar a quienes trabajan la tierra, proteger la biodiversidad agrícola, recuperar variedades locales y favorecer que las nuevas generaciones encuentren oportunidades en el sector primario. “La designación de la FAO supone una responsabilidad colectiva. No se trata solo de conservar un paisaje, sino de mantener vivo un sistema que produce alimentos, preserva conocimiento, sostiene nuestra identidad y refuerza la soberanía alimentaria de Lanzarote y La Graciosa”, añadió.
La responsable de Divulgación y Promoción de la Oficina de Comunicación de la FAO, Clara Vélez Fraga, valoró el formato elegido para acercar el patrimonio agrícola lanzaroteño a los asistentes. Vélez Fraga destacó que la gastronomía permite trasladar conocimientos agrícolas y medioambientales a una experiencia cercana, comprensible y capaz de conectar con públicos diversos.
La presentación en la FAO supone un paso más en la estrategia del Cabildo de Lanzarote para dar a conocer internacionalmente su modelo agrícola y turístico, basado en la sostenibilidad y el respeto al territorio. La isla espera que este reconocimiento impulse el turismo gastronómico y agroecológico, atrayendo a visitantes interesados en la cultura y el paisaje volcánico.

