El Comité de Seguridad y Salud de Arrecife Bus denuncia que vehículos particulares ocupan la parada de la Terminal 1 del Aeropuerto César Manrique-Lanzarote, lo que obliga a maniobras peligrosas. Los trabajadores advierten de que suspenderán el servicio en esa parada si no se garantiza la seguridad.
Los conductores de las guaguas interurbanas de Lanzarote han lanzado un ultimátum: si los coches particulares siguen ocupando la parada de la Terminal 1 del Aeropuerto César Manrique-Lanzarote, dejarán de detenerse allí. La advertencia parte del Comité de Seguridad y Salud, vinculado al Comité de Empresa de Arrecife Bus, la concesionaria del transporte público en la isla.
Según denuncian los representantes de los trabajadores, la parada destinada al servicio público frente a la T1 lleva años siendo utilizada de forma indebida por vehículos privados que estacionan o permanecen en la zona. Esta ocupación impide que las guaguas puedan realizar la parada con normalidad y obliga a los conductores a ejecutar maniobras que, a su juicio, incrementan el riesgo de accidentes para pasajeros, peatones y el propio personal.
El problema, aseguran, ha sido comunicado en repetidas ocasiones a las administraciones competentes mediante reuniones, escritos y advertencias, pero hasta ahora no se ha implantado una solución definitiva. Ante la falta de respuesta, los trabajadores han comenzado a tocar el claxon al llegar a la T1 como protesta simbólica, y advierten de que, si la situación persiste, los conductores continuarán su ruta hasta la Terminal 2, saltándose la parada de la T1.
La representación de la plantilla insiste en que el objetivo no es perjudicar a los usuarios, sino reclamar una actuación urgente que garantice la seguridad en un punto de alta afluencia de viajeros. La parada de la T1 es utilizada por miles de pasajeros que conectan con distintos puntos de la isla, y su posible supresión generaría molestias y retrasos.
Desde Arrecife Bus, la concesionaria, no se ha pronunciado oficialmente sobre la amenaza de los conductores, pero fuentes del comité señalan que la empresa es conocedora de la situación y que se han mantenido contactos con Aena, gestor del aeropuerto, y con el Cabildo de Lanzarote, responsable de la ordenación del transporte. Sin embargo, hasta la fecha no se han adoptado medidas como la instalación de barreras, la señalización más clara o la vigilancia para disuadir a los conductores particulares.
El aeropuerto de Lanzarote, que en 2025 superó los 8 millones de pasajeros, es una infraestructura clave para la economía turística de la isla. La Terminal 1 concentra la mayor parte de los vuelos internacionales y de conexión, por lo que la posible pérdida de la parada de guaguas afectaría especialmente a los turistas que llegan sin vehículo propio y dependen del transporte público para desplazarse a sus alojamientos.
Los conductores han reiterado que su decisión no es un capricho, sino una medida de seguridad. En un comunicado difundido por el comité, señalan que "no podemos poner en riesgo la integridad de los pasajeros ni la nuestra propia por una falta de control que se prolonga durante años". La protesta con el claxon, que ya se ha dejado oír en los últimos días, busca hacer visible un problema que, según denuncian, las autoridades han ignorado.
Por el momento, los conductores mantienen la parada en la T1, pero advierten de que la suspensión podría aplicarse de forma inmediata si se repiten las situaciones de ocupación que consideran peligrosas. La decisión final, según el comité, dependerá de la evaluación de seguridad que realicen los propios conductores en cada momento.
El conflicto pone de manifiesto la falta de coordinación entre las distintas administraciones implicadas: Aena, como gestor aeroportuario, el Cabildo de Lanzarote, como responsable del transporte interurbano, y el Ayuntamiento de San Bartolomé, en cuyo término municipal se ubica el aeropuerto. Los trabajadores piden una solución urgente que puede ir desde la instalación de bolardos o barreras automáticas hasta la presencia de vigilancia que impida el estacionamiento indebido.
Mientras tanto, los usuarios del transporte público en la isla siguen a la espera de que la situación se resuelva. La posible supresión de la parada en la T1 obligaría a los pasajeros a desplazarse hasta la T2, lo que supondría un inconveniente, especialmente para aquellos con movilidad reducida o con equipaje pesado. El comité ha asegurado que, de aplicarse la medida, se informará con antelación a los viajeros a través de los canales habituales y en las propias guaguas.
El caso de la T1 de Lanzarote no es aislado. En otros aeropuertos españoles, como el de Gran Canaria o Tenerife Sur, también se han registrado problemas similares de ocupación de paradas de transporte público, aunque en esos casos se han instalado sistemas de control que han reducido la incidencia. En Lanzarote, la solución parece estar aún pendiente.
Los conductores confían en que su advertencia sirva para que las administraciones tomen cartas en el asunto antes de que sea demasiado tarde. "No queremos llegar a ese extremo, pero si no hay seguridad, no podemos parar", concluyen desde el comité.

