El Ayuntamiento de La Laguna ha abierto una investigación para identificar a los responsables de los actos vandálicos que durante la noche dejaron pintadas en fachadas, puertas y mobiliario urbano del centro histórico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
La Policía Local de La Laguna ya revisa las imágenes de las cámaras de videovigilancia del casco histórico para dar con los autores de las pintadas que aparecieron en la madrugada de este miércoles en varias fachadas, puertas y elementos del mobiliario urbano. El Ayuntamiento, a través de las áreas de Seguridad Ciudadana y Servicios Municipales, ha activado un dispositivo de investigación que incluye también la recogida de otros indicios en la zona.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Badel Albelo, ha asegurado que «vamos a poner todos los medios a nuestro alcance para identificar a los autores de estos actos vandálicos. Quien actúa de esta manera debe saber que no va a quedar impune». Albelo ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para que cualquier persona que haya presenciado los hechos o tenga información los ponga en conocimiento de la Policía Local.
El Consistorio considera estos hechos una «grave agresión» contra el conjunto histórico, que cuenta con la declaración de Patrimonio Mundial. El edil de Servicios Municipales, Fran Hernández, ha cifrado en cerca de 100.000 euros anuales lo que el Ayuntamiento destina a eliminar pintadas y reparar los daños de actos vandálicos. «Son recursos públicos que salen del bolsillo de todos los laguneros y laguneras y que podrían invertirse en seguir mejorando nuestros pueblos y barrios», ha lamentado Hernández.
Las labores de limpieza ya han comenzado para devolver los espacios afectados a su estado original lo antes posible. El Ayuntamiento ha recordado que las ordenanzas municipales contemplan sanciones de hasta 3.000 euros para este tipo de infracciones, además de la obligación de asumir los costes de reparación. En los casos más graves, los hechos pueden ser trasladados a la vía penal si constituyen un delito contra los bienes públicos.
Hernández ha subrayado que «quien realiza estas pintadas no solo deteriora una fachada o un elemento del mobiliario urbano; daña la imagen del centro histórico, perjudica a vecinos, comerciantes y visitantes y demuestra una absoluta falta de respeto hacia nuestra historia». El edil ha insistido en que la protección del casco histórico es una responsabilidad compartida y ha pedido civismo para preservar un espacio que forma parte de la identidad del municipio.
La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas diligencias a medida que se analicen las pruebas recabadas. El Ayuntamiento ha reiterado su compromiso de actuar con firmeza dentro de la normativa vigente para exigir responsabilidades.

