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Taxis de Santa Cruz exigen paso prioritario en controles de alcoholemia tras eventos masivos

La Gremial del Taxi denuncia que los controles de alcoholemia tras eventos en Santa Cruz triplican las tarifas y piden un protocolo prioritario.

Airam PereraAiram Perera· · 4 min de lectura

La Asociación Gremial del Taxi denuncia que los controles de la Guardia Civil tras el Cook Music Fest y el Carnaval generan retenciones de más de dos horas y triplican las tarifas. Reclaman un protocolo de paso prioritario para el transporte público.

Un trayecto que debería costar 15 euros se dispara hasta los 45. Es la realidad que viven los usuarios del taxi en Santa Cruz de Tenerife cuando, después de grandes eventos como el Cook Music Fest o el Carnaval, se topan con los controles de alcoholemia y drogas que instala la Guardia Civil. La Asociación Gremial del Taxi ha alzado la voz para exigir un paso prioritario que evite que los clientes paguen el triple por un servicio que, paradójicamente, se promociona como la alternativa segura al coche privado.

Dos horas de atasco para un trayecto de diez minutos

Los taxistas de la capital chicharrera relatan cómo, en lugar de circular con fluidez, quedan atrapados en las largas filas de los controles. La situación se repite cada fin de semana de fiestas: vehículos parados, clientes impacientes y un reloj que corre imparable. “El ciudadano que ha decidido dejar el coche en su casa para después coger un taxi no solo tarda horas en llegar, sino que además paga cantidades desorbitadas”, denuncia la Gremial.

El ejemplo más claro es el trayecto desde Santa Cruz hasta Las Caletillas: la tarifa habitual ronda los 22 euros, pero con la espera de más de dos horas y media asciende a unos 55. Algo similar ocurre en la ruta a Añaza, que pasa de 15 a 45 euros. Las guaguas también sufren el mismo embudo, aunque sus tarifas no varían; el problema es la demora, que convierte el viaje en una odisea.

Un llamamiento al alcalde Bermúdez

La Asociación Gremial del Taxi ha puesto el foco en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Piden al alcalde, el nacionalista José Manuel Bermúdez, que medie ante la Comandancia de la Guardia Civil para establecer un protocolo que permita al transporte público sortear los controles sin perder tiempo. “Se llenan la boca pidiendo eficiencia, reducción de emisiones y responsabilidad para no conducir si se consume alcohol, pero después, si coges un taxi, tardas más de dos horas para un trayecto de diez minutos y pagas el triple. Esto no tiene ninguna lógica”, lamenta Zebenzuí Pérez, representante de la Gremial.

Los taxistas recuerdan que el propio discurso institucional anima a los ciudadanos a dejar el coche en casa durante las fiestas y optar por el transporte público. Sin embargo, la realidad sobre el terreno desincentiva esa conducta. “Se le pide a la gente que utilice el transporte público y luego no se le da paso prioritario”, insiste Pérez. La paradoja es evidente: quien sigue el consejo oficial acaba pagando más y llegando más tarde.

Un problema recurrente que busca solución

No es la primera vez que los taxistas denuncian esta situación. Cada gran evento en Santa Cruz de Tenerife –desde conciertos hasta el Carnaval– reactiva el mismo problema. La Gremial sostiene que la solución es sencilla: un carril preferente o una validación rápida para los vehículos de transporte público, similar al que ya existe en otros puntos de la isla. Mientras tanto, los conductores y pasajeros siguen atrapados en una maraña de coches que, irónicamente, busca garantizar la seguridad vial.

La petición ya está sobre la mesa del Consistorio. Los taxistas esperan que el alcalde Bermúdez atienda su demanda antes de los próximos grandes eventos, como las fiestas de mayo. De lo contrario, advierten, la imagen de una ciudad que promueve la movilidad sostenible chocará con la realidad de unos controles que, sin querer, castigan al usuario responsable.

Mientras llega una respuesta oficial, el consejo para quien salga de fiesta en Santa Cruz es claro: si planea volver en taxi, que se arme de paciencia... y de un buen puñado de euros extra. Porque, por ahora, la alternativa segura sale cara.

¿Por qué los taxis piden paso prioritario en los controles de alcoholemia?

Porque las largas retenciones triplican las tarifas y desincentivan el uso del transporte público tras eventos como el Carnaval.

¿Cuánto se encarece un trayecto en taxi con los controles?

Por ejemplo, de Santa Cruz a Las Caletillas pasa de 22 a 55 euros, y a Añaza de 15 a 45 euros.

¿Qué pide la Gremial del Taxi al alcalde Bermúdez?

Que inste a la Guardia Civil a establecer un protocolo de paso prioritario para taxis y guaguas en los controles.

Airam Perera

Escrito por

Airam Perera

Redactor

Graduado en Ciencias Políticas por la Universidad de La Laguna. Isleño de vocación, madrugador a la fuerza y adicto al cortado; desde 2018 cuenta quién manda en Canarias y por qué casi nunca se enteran los vecinos.