El cuarto hotel de la marca ZEL, impulsada por Meliá Hotels International y Rafa Nadal, abrió sus puertas el pasado 25 de junio en Playa Barca, en el municipio de Pájara. Su principal novedad frente a otros establecimientos de la cadena es el viento como recurso turístico y parte estructural de la experiencia del huésped.
El viento, ese recurso natural que durante décadas ha definido el carácter de Fuerteventura, se ha convertido ahora en el hilo conductor de una propuesta hotelera sin precedentes en la isla. El pasado 25 de junio abrió sus puertas ZEL Fuerteventura, el cuarto establecimiento de la marca creada por Meliá Hotels International y Rafa Nadal, y lo hizo con una filosofía que va más allá del simple alojamiento: integrar el viento como parte de la experiencia del huésped.
Ubicado en Playa Barca, dentro de la playa de Sotavento y junto al Parque Natural de Jandía, en el municipio de Pájara, el hotel de cuatro estrellas y solo para adultos cuenta con 142 habitaciones y 81 suites. Todas ellas están diseñadas para mantener la conexión con el exterior a través de terrazas, balcones, jardines o vistas al océano y al entorno natural.
La arquitectura del complejo se aleja del modelo de resort cerrado y apuesta por espacios abiertos. Un patio central actúa como punto de encuentro y articula una propuesta inspirada en las casas mediterráneas, reinterpretada en Fuerteventura con materiales como madera, esparto, cerámica y tonos que evocan la roca volcánica.
La filosofía de 'outdoor living' de la marca ZEL encuentra aquí una aplicación especialmente directa. El paisaje no es un mero fondo visual, sino que interviene en los desplazamientos por el hotel, en la programación deportiva, en la gastronomía y en la relación entre las zonas interiores y exteriores.
Entre las categorías de habitaciones destacan estancias con jardín reservado, suites con balcones acristalados orientados al océano y dos Casa ZEL, que incorporan dormitorio, vestidor, zona de estar y amplias terrazas.
La oferta gastronómica incluye Parda Beach, el restaurante principal que fusiona la tradición culinaria del Mediterráneo con productos locales de la isla; Voltaje, con una selección de cócteles y bebidas de autor; y Café de Finca, la zona de café de especialidad.
Pero el gran diferencial de ZEL Fuerteventura respecto a otros hoteles de la marca es su apuesta por la actividad física y el movimiento. El bienestar no se limita a tratamientos o momentos de desconexión: incorpora movimiento, interacción social y contacto con el destino.
La programación semanal incluye disciplinas como running clubs, barré, HIIT, gravity fitness y POUND, además de clases colectivas y actividades relacionadas con el mar. Los huéspedes pueden combinar estas sesiones con el gimnasio, la piscina infinity o la práctica de windsurf, kitesurf y wingfoil.
La escuela René Egli, situada junto al hotel y a la laguna de Sotavento, facilita el acceso a formación, alquiler de material y servicios especializados sin necesidad de desplazamientos fuera del complejo.
La relación del hotel con el viento se hace especialmente visible durante la celebración de la 38ª Copa del Mundo de Fuerteventura, que se disputa del 17 al 26 de julio en la misma playa de Sotavento. El Fuerteventura PWA Grand Slam es una de las principales citas del calendario profesional de windsurf, y las competiciones internacionales de wingfoil se extienden hasta el 1 de agosto.
El recinto deportivo, la escuela René Egli y los hoteles ZEL Fuerteventura y Paradisus by Meliá Fuerteventura comparten el mismo enclave, lo que convierte a la zona en un polo de turismo deportivo y de bienestar.
Desde la compañía destacan que la apertura de ZEL Fuerteventura forma parte del desarrollo del primer wellness hub del Atlántico, junto a Paradisus Fuerteventura, la iniciativa de bienestar más ambiciosa de Meliá Hotels International.
La propuesta está dirigida a un viajero que no necesariamente busca unas vacaciones deportivas intensivas, pero que desea mantenerse activo. Puede reservar clases, iniciarse en una disciplina acuática, alternar una mañana en el mar con el descanso en la piscina o realizar una excursión por el enclave natural en el que se encuentra el hotel.
Fuerteventura atesora un valioso patrimonio natural reconocido por la Unesco como Reserva de la Biosfera. ZEL Fuerteventura se suma a la oferta turística de la isla con una propuesta que convierte el viento en un aliado, no en un inconveniente, y que invita a los huéspedes a vivir el destino desde dentro.

