El comité de huelga del servicio municipal de Limpieza de Las Palmas de Gran Canaria ha desconvocado el paro previsto para el 31 de julio, así como la concentración en la plaza de Santa Ana. La decisión se tomó tras acordar con el Ayuntamiento una mesa de diálogo sobre el futuro del servicio.
Los trabajadores del servicio municipal de Limpieza Viaria y Recogida de Residuos de Las Palmas de Gran Canaria han dado un paso atrás en sus movilizaciones. El comité de huelga anunció este miércoles la desconvocatoria del paro previsto para el próximo viernes 31 de julio, así como de la concentración que iba a coincidir con el pleno ordinario del Ayuntamiento en la plaza de Santa Ana.
La decisión, respaldada por una amplia mayoría en la asamblea general de trabajadores celebrada el pasado 16 de julio, responde a la apertura de una mesa de diálogo y consenso con el Consistorio. Según explicaron los portavoces del comité, en una reunión mantenida el 8 de julio con el concejal del área, Héctor Alemán, y el subdirector del Gabinete de Alcaldía, Yeray López, se acordó iniciar un periodo de información y transparencia sobre las distintas alternativas para la gestión del servicio.
Los representantes sindicales subrayaron que esta suspensión supone un voto de confianza al Ayuntamiento, al tiempo que evita seguir castigando a la ciudadanía. Sin embargo, advirtieron de que mantienen la reserva de activar nuevas convocatorias de huelga si las negociaciones no avanzan en los términos acordados.
El conflicto laboral surgió a raíz de las dudas generadas por el posible cambio del modelo original del servicio, creado en 1985 como sociedad municipal. Los trabajadores temen que se derive hacia una sociedad mercantil, lo que consideran fruto de una mala gestión de la figura actual. Por ello, el comité de huelga se muestra partidario de que el servicio siga gestionado directamente por la administración local.
En la mesa de diálogo se ha fijado un calendario de reuniones mensuales que se prolongará hasta diciembre. En esa fecha, los trabajadores serán convocados a una nueva asamblea para evaluar los avances y, con el asesoramiento jurídico, valorar las opciones que más beneficien tanto a la plantilla como a la ciudadanía.
Los portavoces del comité agradecieron la buena fe mostrada por el concejal Héctor Alemán y el equipo de gobierno, aunque dejaron claro que la presión ejercida con la huelga del pasado 26 de junio fue clave para abrir esta vía de diálogo. También reconocieron el apoyo de los grupos de la oposición.
De cara al futuro, los trabajadores han dejado claro que su voluntad negociadora es firme, pero que no dudarán en retomar las movilizaciones si las reuniones pierden el carácter de consenso o si detectan incumplimientos por parte de la administración. La ciudadanía, por ahora, se libra de un nuevo paro que habría afectado a la limpieza viaria y la recogida de residuos en pleno verano.
El Ayuntamiento, por su parte, no ha adoptado aún ninguna decisión sobre el modelo de gestión, según trasladó el concejal Alemán en el encuentro del 8 de julio. Los estudios encargados tienen un carácter meramente técnico e informativo, sin que exista una propuesta cerrada. El diálogo abierto busca consensuar el futuro del servicio con los trabajadores y evitar nuevos conflictos.

