La Policía Nacional ha detenido en Las Palmas de Gran Canaria a un hombre por un delito contra la salud pública tras intervenirle 86 gramos de hachís. La actuación tuvo lugar en las inmediaciones del intercambiador de Santa Catalina.
Los agentes de la Policía Nacional que realizaban labores de vigilancia en la zona del intercambiador de Santa Catalina se llevaron una sorpresa la tarde del 7 de julio. Un grupo de personas en una zona ajardinada llamó su atención y, al identificarlos, encontraron en las pertenencias de uno de ellos una bolsa de plástico con una placa de hachís de 86 gramos.
El sospechoso, un hombre cuya identidad no ha trascendido, fue detenido en el acto como presunto autor de un delito contra la salud pública. La droga, según el pesaje oficial, rondaba los 86 gramos, una cantidad que supera el límite para consumo propio y que apunta claramente al tráfico de sustancias.
Intervención rápida en pleno centro de la capital
Los hechos ocurrieron en una de las zonas más transitadas de Las Palmas de Gran Canaria, el intercambiador de Santa Catalina, punto neurálgico de transporte y paso constante de vecinos y turistas. La Policía Nacional había establecido un dispositivo preventivo de seguridad ciudadana, y fue durante ese operativo cuando los agentes observaron a un grupo de personas en actitud sospechosa en una zona ajardinada.
Según fuentes policiales, los agentes detectaron indicios de posible consumo de estupefacientes y procedieron a la identificación de todos los presentes. En el registro de las pertenencias, localizaron la bolsa con la placa de hachís. El detenido fue trasladado a dependencias policiales para la instrucción de diligencias.
Libertad con comparecencias judiciales
Tras completar los trámites, el arrestado fue puesto en libertad, aunque deberá comparecer ante la autoridad judicial cuando sea requerido. La Policía Nacional ha recordado que la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con este caso.
Para los vecinos de la capital grancanaria, este tipo de intervenciones son habituales en una zona concurrida como Santa Catalina. La presencia policial en el intercambiador y sus alrededores se mantiene como medida disuasoria, y desde el cuerpo animan a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa.
La droga intervenida ha sido puesta a disposición judicial, y el detenido espera ahora la citación del juzgado. Mientras tanto, la vida en el intercambiador sigue su curso, con la normalidad de un día cualquiera en el corazón de la ciudad.

