Cuatro encapuchados asaltaron una joyería en el centro comercial El Mirador el martes por la noche. La Policía Nacional investiga si el mismo grupo está detrás de otros robos violentos en la isla.
La Policía Nacional ha intensificado la búsqueda de la banda de cuatro atracadores que el martes por la noche asaltó una joyería en el centro comercial El Mirador, en la zona de San Fernando de Maspalomas. Los agentes analizan si este grupo está vinculado a otros robos violentos ocurridos en Gran Canaria en los últimos meses.
Los ladrones, que actuaron con los rostros cubiertos y portaban mazas y bolsas para el botín, huyeron en un Cupra Formentor de color gris oscuro. Según las primeras investigaciones, el vehículo había sido robado días antes, un patrón que se repite en otros asaltos.
Un mismo modus operandi en varios atracos
Los investigadores han detectado coincidencias entre este atraco y el sufrido hace un mes en el centro comercial Las Terrazas, situado justo enfrente de El Mirador. En ambos casos, los delincuentes utilizaron un extintor para crear una nube blanca que dificultara su identificación, y huyeron a la carrera en un coche robado. Además, las joyerías atacadas pertenecen a la misma cadena.
Desde febrero, se han registrado seis robos con violencia a comercios en la isla, incluyendo un asalto en un centro comercial de San Fernando, una joyería en Carrizal, un salón de juegos en Telde, y las joyerías de Las Terrazas y del centro comercial Cita. Solo en uno de estos casos se han producido detenciones, y fue porque los ladrones estrellaron el coche contra una casa en obras durante una persecución.
La Policía Nacional está cotejando las grabaciones de las cámaras de seguridad y los testimonios de testigos para comparar las características físicas de los autores. También rastrean las joyas sustraídas, tras realizar un inventario con los responsables de los establecimientos afectados, para intentar localizarlas en locales de compraventa o páginas de internet.
El ambiente en El Mirador tras el atraco
Doce horas después del asalto, la joyería afectada abrió sus puertas solo para que tres dependientas pudieran hacer balance de los daños. Una de ellas, que estuvo presente durante el atraco, declaró que todavía se encontraba en «shock». El resto de comercios del centro abrieron con normalidad, aunque los más próximos optaron por bajar la persiana de inmediato al anochecer.
En la joyería de la planta baja aún recuerdan los dos atracos que sufrieron en 2025. En uno de ellos, los delincuentes aprovecharon un partido de fútbol entre el Real Madrid y el Arsenal para entrar en la tienda y llevarse las joyas, tras un enfrentamiento con un vigilante de seguridad. En el primer asalto se llevaron más piezas; en el segundo, aunque el botín fue menor, los destrozos fueron mayores.
La Policía Nacional mantiene abiertas varias líneas de investigación y no descarta que la banda haya actuado también en otros establecimientos de la isla. Mientras tanto, los comerciantes de la zona piden más medidas de seguridad para evitar que estos hechos se repitan.

