El actor y modelo vasco Jon Kortajarena ha fijado su residencia en Caleta de Famara, un pequeño pueblo pesquero de Lanzarote. Allí ha construido Casa Sua, una vivienda integrada en el paisaje volcánico de la isla.
El actor y modelo Jon Kortajarena, de 41 años, ha encontrado en Caleta de Famara, un pueblo de apenas mil habitantes en el norte de Lanzarote, el lugar perfecto para desconectar del bullicio. Allí ha construido su hogar, una villa llamada Casa Sua que refleja su conexión con la isla.
Kortajarena, que podría vivir en cualquier capital del mundo gracias a su carrera internacional, ha preferido este enclave costero donde el paisaje volcánico y el océano marcan el ritmo diario. Según fuentes cercanas al actor, su vínculo con Lanzarote viene de lejos, tras años de visitas que convirtieron la isla en algo más que un destino vacacional.
Caleta de Famara, el pueblo que enamora
Caleta de Famara conserva la esencia de los antiguos pueblos marineros canarios. Sus calles tranquilas y su ambiente alejado de las grandes zonas turísticas lo convierten en un lugar con personalidad propia. No hay prisas, solo paseos junto al mar, gastronomía local y deportes acuáticos.
La playa de Famara, una enorme extensión de arena a los pies del Risco de Famara, es uno de los paisajes más impresionantes de la isla. Sus kilómetros de arena blanca y sus olas majestuosas atraen a surfistas y a quienes buscan caminar frente al océano. Desde allí se contempla el contraste entre montañas volcánicas, arena y mar abierto.
Para los vecinos de la zona, la llegada de una figura como Kortajarena no ha alterado la tranquilidad del lugar. "Siempre ha sido muy discreto, se le ve paseando o en la playa, pero sin llamar la atención", comenta un residente habitual del pueblo.
Casa Sua, el hogar soñado
La villa que Kortajarena ha construido en Caleta de Famara, bautizada como Casa Sua, es un espacio pensado para disfrutar del entorno. La vivienda se integra en el paisaje volcánico y está diseñada para mantener una conexión constante con la naturaleza.
La propiedad refleja la forma en que el actor entiende Lanzarote: calma, sencillez y respeto por el medio natural. "No es una casa ostentosa, sino funcional y abierta al exterior", aseguran fuentes inmobiliarias consultadas. La construcción ha respetado la estética tradicional canaria, con materiales locales y colores que se mimetizan con el terreno.
El refugio de Kortajarena se suma a la lista de celebrities que han elegido Canarias como segundo hogar, pero con una diferencia: el actor no busca el lujo llamativo, sino la autenticidad de un pueblo que aún conserva su esencia marinera.
Para los turistas que visitan Famara, la presencia del modelo es un aliciente más, aunque el verdadero atractivo sigue siendo el paisaje. "La gente viene por las olas y las vistas, no por las celebrities", bromea un hostelero local. Y es que, en Famara, el protagonismo se lo lleva el Risco.

