El artista neoyorquino creó este domingo una escultura humana con unos 500 voluntarios desnudos y pintados con los colores del arcoíris frente a la Catedral de Santa Ana, en Vegueta.
Las Palmas de Gran Canaria amaneció este domingo con una imagen insólita: medio millar de personas desnudas, teñidas de once colores, formando una bandera arcoíris ante la Catedral de Santa Ana. El artista neoyorquino Spencer Tunick, conocido por sus multitudinarias instalaciones con cuerpos desnudos, eligió el casco histórico de Vegueta para su nueva obra, titulada 'Gran Spectrum', con la que rinde homenaje a la diversidad del colectivo LGTBIQ+.
Desde las 5:00 de la madrugada (hora local), los voluntarios comenzaron a congregarse en las inmediaciones de la plaza de Santa Ana. Con la ayuda de un megáfono, Tunick dirigió la operación desde la azotea de las Casas Consistoriales. Los participantes se untaron pintura en crema de pies a cabeza en colores como negro, marrón, turquesa, rosa, blanco, rojo, naranja, amarillo, verde, añil y violeta, formando grupos monocromáticos.
A las 7:47, los integrantes de la instalación comenzaron a llegar a la plaza con los brazos pegados al cuerpo, situándose en filas separadas por la distancia de sus brazos extendidos. Una vez conformada la bandera arcoíris, Tunick pidió que miraran hacia él, dando la espalda a la catedral, para iniciar la sesión fotográfica. El artista explicó que su objetivo era mostrar que "donde quiera que los cuerpos sean aceptados, desnudos, al unísono, y no separados, es un paso adelante hacia el futuro".
La euforia colectiva se apoderó de la plaza entre vítores y aplausos. Los participantes se tomaron 'selfies' entre sí, disfrutando de una experiencia que muchos calificaron de "sueño cumplido". Tunick, exhausto al finalizar, destacó la buena acogida y el ambiente festivo. "Me siento muy afortunado de que todos los participantes parezcan haber disfrutado", declaró a los periodistas.
La acción artística no estuvo exenta de momentos de tensión. El acceso a la Catedral de Santa Ana permanecía cortado con vallas para facilitar el trabajo del fotógrafo, lo que coincidió con la celebración de una misa. El deán y el obispo de Canarias, José Mazuelos, solicitaron a la organización y a la Policía Local que habilitaran un pasillo para que los feligreses pudieran acceder al templo. Finalmente, se logró un acuerdo y la eucaristía pudo celebrarse sin mayores contratiempos.
Tras la primera sesión pública, Tunick continuó su trabajo en la plaza del Pilar Nuevo y en las escalinatas de la Casa de Colón, esta vez sin presencia de prensa. Una vez terminadas las fotografías privadas, los voluntarios comenzaron a dispersarse, ya vestidos, dejando tras de sí una estampa multicolor que quedará para la historia de la ciudad.
Entre los participantes, Alejandro Medina relató que se inscribió animado por una amiga y que repetiría la experiencia, destacando la idea de "juntar grupos sociales" diferentes. Ana Losada, que acudió tras conocer el trabajo de Tunick en Barcelona, confesó haber superado el "pudor" y la "vergüenza" para hablar, a través de sus cuerpos pintados, de la realidad LGTBIQ+, "que cada vez está menos en boga y yendo para atrás". Octavio Macías, casi sin poder hablar por la emoción, se felicitó de haber sido una pieza de 'Gran Spectrum' para reivindicar "la inclusión en el arte, la inclusión en la igualdad y la inclusión en la mera libertad de estar en público y entre tus vecinos".
La obra de Tunick en Las Palmas de Gran Canaria se suma a otras intervenciones del artista en espacios emblemáticos de todo el mundo, siempre con el desnudo como vehículo de expresión y reivindicación. En esta ocasión, la bandera arcoíris, símbolo universal del colectivo LGTBIQ+, sirvió como lienzo para una escultura humana que, según el artista, busca apoyo para la comunidad en el futuro.
La jornada dejó imágenes que darán la vuelta al mundo y que, sin duda, colocarán a la capital grancanaria en el mapa del arte contemporáneo. Los vecinos y turistas que se acercaron a Vegueta fueron testigos de una performance que combinó arte, reivindicación y participación ciudadana.

