El alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, ha visitado el establecimiento para felicitar a su dueña, Yurena Benítez, por décadas de servicio cercano y de calidad a los vecinos del municipio.
El alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, ha querido reconocer en persona la labor de un comercio histórico del barrio de San Gregorio. El regidor visitó recientemente la Peluquería Michel y Yurena, situada en el número 3 de la calle Congreso, para felicitar a su propietaria, Yurena Benítez, por una trayectoria que definió como “extensa y exitosa”.
El establecimiento abrió sus puertas a finales de los años 70 de la mano de Michel Montesdeoca, tío de la actual dueña. Desde sus inicios se convirtió en un negocio innovador, siendo una de las primeras peluquerías de la ciudad en ofrecer servicios tanto para hombres como para mujeres, algo poco habitual en aquella época.
Michel Montesdeoca fue también un adelantado a su tiempo. En los años 70 viajó a Londres, donde trabajó para costearse sus estudios de peluquería y se formó en las últimas tendencias. A su regreso a Telde, puso en práctica todo lo aprendido en el extranjero y creó su propio local, sentando las bases de lo que hoy es un referente en el municipio.
Yurena creció viendo en su tío un modelo a seguir. Desde muy pequeña mostró interés por la profesión, y con solo seis años ya ayudaba en el negocio barriendo el suelo o lavando el cabello a los clientes, “en lo que hiciese falta”, según recuerda. Tras el fallecimiento de Michel, decidió formarse en administración de empresas y peluquería para continuar el proyecto familiar.
Hoy, Yurena sigue al frente del negocio y no deja de actualizarse en nuevos tratamientos, productos y técnicas de corte. Su objetivo, dice, es ofrecer la mejor variedad y calidad en estética capilar, manteniendo la cercanía y la profesionalidad que han caracterizado al local desde su apertura. “Continuar el legado de mi tío es una responsabilidad y un orgullo para mí”, reconoce.
La visita del alcalde se enmarca en la hoja de ruta del gobierno municipal para acercar la institución a las pequeñas empresas locales. El objetivo es conocer de primera mano su trabajo, recoger sus demandas y poner en valor el tejido comercial del municipio, según explicaron fuentes municipales.
Durante el encuentro, Peña trasladó a Yurena la felicitación de la ciudad por su trayectoria y el compromiso del Ayuntamiento de Telde de apoyar a este tipo de negocios “para que sus puertas sigan llenando de felicidad a nuestros ciudadanos con su labor”, subrayó.
El regidor destacó que “negocios como este son la prueba de que con constancia y sacrificio es posible hacer crecer un proyecto y mantenerlo durante muchos años”. Añadió que la humildad de Yurena y de su tío Michel han hecho posible que el establecimiento siga siendo un espacio de encuentro y confianza para los vecinos, que acuden fielmente a su cita semanal o mensual.
La Peluquería Michel y Yurena ofrece una amplia carta de servicios que incluye tintes, mechas, reflejos, peinados, cortes, recogidos, balayage, permanente, extensiones, trenzas, estética, depilación de cejas y bigote, manicura, pedicura y maquillaje. Los interesados pueden contactar con el establecimiento a través del número de WhatsApp 722 202 567 para consultar su carta de servicios y horarios.
Esta iniciativa forma parte de una serie de visitas que el alcalde está realizando a comercios de distintos barrios de Telde, con el fin de estrechar lazos con el sector y conocer sus necesidades. El gobierno municipal ha mostrado su intención de seguir impulsando medidas que favorezcan la actividad comercial local y contribuyan a mantener viva la economía de proximidad.
La historia de este negocio familiar es también la historia de un barrio que ha visto evolucionar la forma de entender la estética y el cuidado personal. Desde sus orígenes como uno de los primeros salones mixtos de la ciudad hasta la actualidad, la peluquería ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia.
Para Yurena, el reconocimiento del Ayuntamiento supone un aliciente para continuar con la labor que comenzó su tío hace casi medio siglo. El cariño de los clientes y el respaldo institucional son, según ella, el mejor estímulo para seguir adelante con un proyecto que ya forma parte del patrimonio comercial de Telde.

