El incendio de Ávila, ya el mayor de la historia de España con 50.000 hectáreas quemadas, ha desatado un clamor para que el presidente del Gobierno cancele su viaje a Lanzarote y lidere un gabinete de crisis en La Moncloa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se enfrenta a una creciente presión para que suspenda sus vacaciones previstas en Lanzarote y se ponga al frente de un gabinete de crisis ante la oleada de incendios que azota España. El fuego de Ávila, que ya ha calcinado 50.000 hectáreas, se ha convertido en el mayor incendio forestal de la historia del país, según fuentes oficiales.
Diversas voces del ámbito político, económico y social han instado al jefe del Ejecutivo a cancelar su viaje a la isla canaria y presidir de forma presencial en La Moncloa durante todo el mes de agosto un comité de crisis. La situación se considera insostenible tras la prórroga sucesiva de los Presupuestos de 2023 durante 2024, 2025 y 2026, y la reciente salida de Yolanda Díaz, Gerardo Pisarello y Mónica García de Sumar, que ha dejado al PSOE con 120 escaños.
El Rey Felipe VI, acompañado por la Reina Letizia, ha visitado este miércoles la localidad de Villamanta, en Madrid, una de las zonas afectadas por las llamas. Allí, el monarca ha pedido una reflexión sobre “qué se puede hacer mejor, no durante la emergencia en sí misma”, sino antes, en el entorno y en los medios, “para que los daños de cualquier incendio, que se van a producir, sean los menores posibles”.
Antes de acudir a Villamanta, el Rey mantuvo una reunión en el Cuartel General de la Unidad Militar de Emergencias (UME), donde se informó de la situación de los incendios mediante conexiones telemáticas con los militares desplegados en distintos puntos. El monarca ha seguido la evolución de los incendios desde Palma y ha contactado telefónicamente con todos los presidentes de comunidades autónomas y alcaldes de los municipios afectados.
En su mensaje a la nación desde Villamanta, el Rey destacó la importancia de “dar una certeza de que se están empleando todos los medios posibles, medios humanos y materiales para paliar esta situación”. Subrayó que la coordinación en la lucha contra los incendios “está siendo ejemplar en todos los sentidos”.
Por su parte, la Reina Letizia declaró que “es importante y tiene sentido escuchar con atención a los vecinos, escuchar cómo se sienten y cómo cuentan cómo ha sido esa salida precipitada de su casa, cómo se han sentido, la tristeza que describen, la angustia, la incertidumbre”. Añadió que los afectados se preguntan “¿cuándo voy a volver? ¿cómo estará mi casa? ¿qué me voy a encontrar?” y, sobre todo, “¿qué hay que hacer para que esto no vuelva a pasar?”.
El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, también se ha desplazado a la zona. Visitó el puesto de mando avanzado en Navalcarnero, donde se reunió con los responsables del dispositivo de extinción. Tras el encuentro, envió un mensaje de apoyo a los afectados: “No están solos, tienen nuestra solidaridad y la de la totalidad del pueblo español”. Reconoció la “enorme ansiedad, incertidumbre e impotencia” que viven quienes han tenido que abandonar sus viviendas o permanecen confinados.
El incendio de Ávila, que ya es el mayor registrado en España, ha provocado la evacuación de numerosas localidades y mantiene en vilo a toda la comunidad. Las llamas, avivadas por las altas temperaturas y el viento, han arrasado decenas de miles de hectáreas de terreno forestal y agrícola, afectando también a la Comunidad de Madrid.
La petición de que Sánchez suspenda sus vacaciones en Lanzarote se ha intensificado en las últimas horas. Fuentes políticas consultadas consideran que la gravedad de la situación requiere una respuesta coordinada y visible desde la presidencia del Gobierno, especialmente cuando se avecina un mes de agosto que, según el Rey, “nos queda mucho verano por delante y habrá que estar muy al tanto y muy pendientes”.
Para los canarios, la noticia tiene un doble impacto: por un lado, la solidaridad con los damnificados por el fuego en la península; por otro, la incertidumbre sobre si el presidente mantendrá su viaje a Lanzarote, lo que podría generar un importante despliegue de seguridad y logística en la isla. De momento, no hay confirmación oficial sobre si Sánchez cancelará o no sus vacaciones.
La próxima cita relevante en la agenda institucional es la audiencia del Rey al presidente del Gobierno, prevista para el miércoles 29 en Palma. Se espera que en ese encuentro se aborde la crisis de los incendios y las medidas a adoptar.

