La raza teckel, conocida como perro salchicha, vive un boom en España y también en Lanzarote. Patricia Casas viajó a Barcelona para adquirir a Vela, una hembra mini, por 1.450 euros.
La fiebre por los perros salchicha ha llegado con fuerza a Lanzarote. Lo que empezó como una tendencia en redes sociales se ha traducido en un aumento notable de ejemplares de la raza teckel en la isla. Patricia Casas, una lanzaroteña, es una de las personas que ha sucumbido al encanto de estos canes. Hace tres años viajó hasta Barcelona para comprar a Vela, una hembra mini, a través de una intermediaria de criaderos.
Casas pagó 1.450 euros por la cachorra, entonces de tres meses, más los gastos de billete de avión y estancia. El precio de los teckel varía según el criadero y las características: desde 500 a 900 euros si se adquieren a particulares, hasta 1.800 en criaderos especializados. En casos excepcionales, como padres campeones de concursos o colores poco comunes, el coste puede alcanzar los 2.500 euros.
La decisión de Casas no fue casual. “Hace muchos años vi a una pareja con un teckel en Madrid y fue la primera vez que vi a uno y me encantó”, explica. “Tenía obsesión por esta raza”. Ahora, con Vela en casa, describe a los perros salchicha como “muy cabezones, muy ladradores y no entienden que cada uno tiene su espacio personal porque a donde tú vas, va ella”. También los califica de posesivos.
En cuanto a su energía, señala que Vela es “muy activa cuando me la llevo todo el día de paseo, pero en casa se duerme”. Aclara que “no es un perro al que le guste salir mañana, día y noche, sino que sale a hacer sus necesidades y se vuelve”. Sin embargo, disfruta de “ir de caminata, a la playa o a una avenida”.
Pese a los problemas de columna típicos de la raza, Vela es un torbellino. “Tenemos cuidado a la hora de cogerla, pero ella sube y baja escaleras, salta al sofá y a la cama, hace lo que le da la gana por mucho que intentemos que no”, cuenta Casas. Añade que su perra tiene las patas un poco más largas, lo que aleja su cuerpo del suelo.
Patologías frecuentes en teckel
La principal dolencia de los teckel es la enfermedad del disco intervertebral. Enilay Parapás, veterinaria en una clínica de Lanzarote, explica que “ocurre porque es una raza predispuesta a ello porque es condodistrófica y hay una alteración genética de la osificación endocondral”. Esto provoca que “el cartílago de las placas de crecimiento madura y se osifica antes de tiempo, lo que hace que los huesos largos dejen de crecer de forma muy precoz”.
Esta patología suele manifestarse entre los tres y siete años de edad. “Dependiendo de dónde se localice el problema, el perro va a tener dolor cervical, torácico o lumbar”, detalla Parapás. El dolor puede acompañarse de ataxia (pérdida de control muscular), paraparesia o tetraparesia (afectación de dos o cuatro patas) y pérdida de sensibilidad en extremidades.
En su consulta, la veterinaria ha notado un aumento de esta raza, sobre todo últimamente. “Me han llegado muchos cachorros de la península, sobre todo de la zona de Sevilla”, afirma. La mayoría de los teckel que atiende presentan problemas de columna. “También pueden tener luxación de rótula si son muy pequeños, cataratas hereditarias o atrofia progresiva de retina”, añade.
Otras condiciones comunes son la sordera congénita y la criptorquidia (retención de un testículo). Además, los perros salchicha tienden a la obesidad. “Al padecer problemas de columna, es importante que no ganen peso desde edades tempranas”, advierte Parapás.
La veterinaria opina que los dueños suelen estar informados. “Sí saben que tienen problemas de columna porque muchos me llegan a la consulta y me cuentan que les han dicho que es una raza que suele tener estos problemas, y creo que incluso los criaderos se lo dicen”.
Consejos para evitar daños
Los expertos recomiendan coger a un teckel con las dos manos por la parte inferior del animal para no forzar su columna. También es importante controlar su peso y evitar que salte desde alturas o suba escaleras de forma repetida.
En Lanzarote, la popularidad de la raza ha dado lugar a grupos de WhatsApp y Facebook dedicados a los perros salchicha, donde se organizan quedadas. Patricia Casas forma parte de estas comunidades y destaca el compañerismo entre los dueños.
Para quienes estén considerando adquirir un teckel, la veterinaria recomienda informarse bien sobre las necesidades específicas de la raza y estar preparados para posibles gastos veterinarios derivados de sus patologías.

