Última hora

Tazacorte revive la lluvia de aleluyas de los Mártires en su décimo aniversario

Tazacorte celebra el décimo aniversario de la lluvia de aleluyas de los Mártires, una tradición que homenajea a Ignacio de Acevedo y sus 39 compañeros con papeles de colores y pétalos.

Airam PereraAiram Perera··3 min de lectura

El próximo miércoles 15 de julio, la localidad de Tazacorte volverá a cubrir de papel de colores y pétalos la imagen de Ignacio de Acevedo. Se cumplen diez años de esta emotiva tradición que homenajea a los 40 beatos mártires.

La comunidad parroquial de Tazacorte se prepara para una cita muy especial. El miércoles 15 de julio, cuando la imagen de Ignacio de Acevedo salga en procesión de la iglesia de San Miguel, una lluvia de aleluyas de papel de colores y pétalos de flores caerá sobre ella. Este año, la tradición alcanza su décimo aniversario: comenzó en 2016 y se ha mantenido ininterrumpidamente.

Un ritual que evoca el martirio de 1570

Las aleluyas no son simples papeles de colores. Llevan impresas las palabras que pronunció el jesuita Ignacio de Acevedo ante sus 39 compañeros, los Beatos Mártires de Tazacorte, justo antes de reanudar su viaje hacia Brasil. Aquel 15 de julio de 1570, fueron atacados y murieron violentamente. La premonición de Acevedo se cumplió, y la comunidad recuerda su valentía cada año.

El texto de las aleluyas recoge frases como: “Hermanos míos, guardémonos bien de guiarnos aquí por sugestiones de la prudencia humana. Es Dios quien nos ha guiado hasta este día”. O también: “Los deseos de Dios son superiores a todos los hombres. Su voluntad es que volvamos a tomar la vía del mar”. Seis mensajes que invitan a la reflexión y que los vecinos lanzan al aire como ofrenda.

Una tradición que une fe y cultura popular

La iniciativa surgió en 2016 de la mano de la comunidad parroquial, que quiso dar un nuevo sentido a la procesión. Desde entonces, cada 15 de julio, los fieles preparan las aleluyas en casa, las recortan y las guardan para el gran día. El acto se ha convertido en una seña de identidad de Tazacorte, atrayendo a visitantes y devotos de toda la isla.

Para los vecinos, este gesto simboliza la fuerza de la fe y el recuerdo de aquellos que dieron su vida por ella. “Es una manera de mantener viva la memoria de los mártires, que son parte de nuestra historia”, explica un portavoz de la parroquia. La procesión, que arrancará a las 19:00 horas desde el templo de San Miguel, recorrerá las calles del casco antiguo.

Un legado que trasciende generaciones

La tradición de las aleluyas ha calado hondo entre los más jóvenes, que participan activamente en la preparación. En los colegios de la zona, los profesores aprovechan la efeméride para explicar la historia de los beatos y el valor del testimonio cristiano. Este año, además, se cumplen diez años desde que se instauró el ritual, lo que le da un carácter aún más especial.

Los organizadores esperan una afluencia similar a la de años anteriores, con cientos de personas congregadas en torno a la imagen. La lluvia de aleluyas es el momento más esperado, cuando el cielo se tiñe de colores y los pétalos caen como una caricia sobre el santo. Un espectáculo que, según los asistentes, emociona y conecta con lo trascendente.

Para quien quiera vivirlo en primera persona, la cita es el miércoles 15 de julio a las 19:00 horas en la iglesia de San Miguel de Tazacorte. La entrada es libre y se recomienda llegar con antelación para disfrutar del ambiente.

¿Cuándo y dónde se celebra la lluvia de aleluyas de los Mártires?

El miércoles 15 de julio a las 19:00 horas en la iglesia de San Miguel de Tazacorte.

¿Qué son las aleluyas de los Mártires de Tazacorte?

Son papeles de colores con frases de Ignacio de Acevedo que se lanzan sobre su imagen durante la procesión, en recuerdo de los 40 beatos mártires.

¿Desde cuándo se realiza esta tradición?

Comenzó en 2016, por lo que este año cumple su décimo aniversario.

Airam Perera

Escrito por

Airam Perera

Redactor

Graduado en Ciencias Políticas por la Universidad de La Laguna. Isleño de vocación, madrugador a la fuerza y adicto al cortado; desde 2018 cuenta quién manda en Canarias y por qué casi nunca se enteran los vecinos.