El cuerpo de un hombre fue localizado el pasado viernes en un barranco del municipio capitalino, entre las urbanizaciones Costanera y Acorán. La Policía Nacional investiga las circunstancias del fallecimiento.
El cadáver de un hombre apareció el pasado viernes en el interior de una cueva en una zona costera del área metropolitana de Santa Cruz de Tenerife. Los restos se encontraban en avanzado estado de descomposición, según ha informado la Policía Nacional, que ha asumido la investigación.
Los agentes del Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial se trasladaron hasta un paraje situado entre las urbanizaciones Costanera (El Rosario) y Acorán (Santa Cruz de Tenerife), en las proximidades del límite territorial de ambos municipios. El cuerpo fue hallado en un barranco de difícil acceso.
Primeras hipótesis y pruebas de ADN
Las primeras pesquisas apuntan a que se trata de un varón, aunque para confirmar este extremo y determinar su identidad será necesario esperar a los resultados de las pruebas de ADN. Una de las líneas de trabajo de los investigadores es que el cadáver podría corresponder a un hombre que figura como desaparecido desde hace meses.
Según las estimaciones de los forenses, la muerte podría haberse producido hace aproximadamente cuatro meses. El estado de descomposición del cuerpo ha dificultado la identificación visual, por lo que la Policía Científica trabaja con muestras biológicas para cotejarlas con las bases de datos de desaparecidos.
Otro suceso trágico en el Mamotreto de Añaza
El mismo viernes, un hombre falleció tras precipitarse desde el edificio abandonado conocido como Mamotreto de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife. Las diligencias también fueron asumidas por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. En el operativo intervinieron bomberos del Consorcio de Tenerife del parque de Tomé Cano.
Este suicidio se produjo horas después de que un negociador de la Policía Nacional evitara otra muerte voluntaria en la misma estructura. El Mamotreto, una obra inacabada del litoral capitalino, ya fue escenario de una tragedia a finales del año pasado, cuando una menor de 13 años falleció al caer desde una altura de cinco plantas.
A pesar de los esfuerzos del Ayuntamiento de Santa Cruz por sellar los accesos al inmueble tras la muerte de la adolescente, algunas personas continúan entrando en el edificio, que carece de cualquier medida de seguridad.
Investigación abierta
La Policía Nacional mantiene abiertas ambas investigaciones para esclarecer las circunstancias de los fallecimientos. En el caso del cadáver hallado en la cueva, los agentes tratan de reconstruir los últimos movimientos del hombre y determinar si hubo terceras personas implicadas. Por ahora, no se descarta ninguna hipótesis, aunque todo apunta a una muerte natural o accidental.
Los vecinos de la zona de Costanera y Acorán han mostrado su preocupación por el hallazgo, ya que el barranco es un lugar frecuentado por senderistas y paseantes. La Policía recomienda evitar la zona mientras duren las pesquisas.

