El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha sustituido 32 luminarias de vapor de sodio por LED en la calle Bravo Murillo, una actuación que reduce el consumo energético en un 66% y mejora la seguridad vial.
La calle Bravo Murillo, una de las principales arterias de Las Palmas de Gran Canaria, cuenta desde esta semana con un alumbrado completamente renovado. El Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Vías y Obras y Alumbrado, ha sustituido las 32 antiguas farolas de vapor de sodio por modernos equipos LED de alta eficiencia.
La intervención forma parte del plan municipal de modernización del alumbrado público que se desarrolla en distintos puntos de la ciudad. El concejal del área, Carlos Díaz, explicó que el objetivo es “ofrecer un servicio de mayor calidad a vecinos y vecinas, incorporando soluciones más eficientes que mejoran la iluminación de nuestras calles”.
Según los datos facilitados por el Consistorio, el cambio permitirá reducir el consumo energético de la instalación en cerca de un 66%. Además, se disminuirán las emisiones de dióxido de carbono y las necesidades de mantenimiento respecto al sistema anterior, que ya había quedado obsoleto.
Las nuevas luminarias LED proporcionan una iluminación más uniforme y confortable, lo que favorece la visibilidad tanto para peatones como para conductores. También incorporan un sistema de regulación automática que adapta la intensidad de la luz a las diferentes horas de la noche, optimizando así el consumo energético durante las horas de menor actividad.
La actuación se enmarca en la estrategia del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria por avanzar hacia una ciudad más sostenible y eficiente. En los últimos meses, el consistorio ha ido renovando el alumbrado en varias calles y avenidas, priorizando aquellas con mayor tránsito o que presentaban un mayor deterioro.
Carlos Díaz destacó que “continuamos modernizando el alumbrado público de la ciudad para ofrecer un servicio de mayor calidad, contribuyendo a reducir el consumo energético y el impacto ambiental”. El edil recordó que estas actuaciones no solo suponen un ahorro económico para las arcas municipales, sino que también mejoran la seguridad y el confort de los ciudadanos.
Los vecinos de la zona han valorado positivamente el cambio. La nueva iluminación, más blanca y uniforme, ha transformado el aspecto nocturno de la calle, que ahora resulta más acogedora y segura para pasear. Algunos comerciantes de la vía han señalado que la mejora de la iluminación puede contribuir a incrementar la actividad comercial en horario nocturno.
La renovación de Bravo Murillo es solo un paso más dentro del plan de eficiencia energética del Ayuntamiento. Se espera que en los próximos meses se actúe en otras calles del distrito, con el objetivo de extender la tecnología LED a toda la ciudad. El ahorro energético acumulado permitirá al consistorio reinvertir en nuevas mejoras.
La reducción de emisiones de CO₂ también es un aspecto relevante. Con esta actuación, el Ayuntamiento avanza en el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible y en la lucha contra el cambio climático, un compromiso que el gobierno local ha situado como prioritario.
De cara al futuro, el concejal adelantó que se están estudiando nuevas ubicaciones para continuar con la sustitución de luminarias. La meta es que todo el alumbrado público de Las Palmas de Gran Canaria sea LED en un horizonte de cinco años, lo que supondría un ahorro energético global de más del 50%.
Por ahora, los vecinos de Bravo Murillo ya disfrutan de una calle más iluminada y eficiente. La inversión realizada, que no ha trascendido en cifras concretas, se amortizará en pocos años gracias al ahorro en la factura eléctrica y en mantenimiento.

